miércoles

Josefina Plá (Fuerteventura 1909- Paraguay 1999)

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Todo comenzó en el espejo


Todo comenzó en el espejo.
En la palma indiferente del agua
la nube fingió islas, cimientos el arco iris.
Todo comenzó en el espejo.
En el cielo engañifa de la charca
la rama empolló el huevo de la luna;
cosió el pájaro un velo con costura perdida.


Todo comenzó en el espejo.
La estrella guiñó mintiendo al pez incauto;
la luna escribió música que no despertó a nadie.


Y en el espejo una mañana
reconoció el viajero su secreto fantasma,
se vio pómulo y sien,
pupilas de agua para siempre cautiva,
frente como una lápida de sí mismo.
Se vio por fuera, se olvidó por dentro.
Y comenzó a clasificarse
según color y pelo.


Y los amantes murieron por él dos y tres veces,
y los viejos gustaron anticipada la agonía,
y el hombre del color perdió patria y amigos,
y la belleza vendió a su esposo el sueño.


-Todo comenzó en el espejo-.





Nació en Fuerteventura en 1909. Siendo todavía una niña se trasladó con su familia a San Sebastián, en Gipuzkoa. Desde muy joven publicó sus primeros poemas en la revista Donostia. Se casó con el ceramista paraguayo Andrés Campos Cervera y viajó a aquel país a los dieciocho años, estableciendo allí su residencia definitiva. Su obra abarca el teatro, la narrativa, la poesía, las artes plásticas, el periodismo escrito y radiofónico, la crítica de arte, la investigación histórica y el ensayo. Colaboró en los diarios La Nación, La Tribuna y El Orden. En este último creó una sección fija de reseñas de libros de poesía. Fue secretaria de redacción de El Liberal. Contribuyó a la creación del teatro nacional paraguayo, en estrecha colaboración con el dramaturgo y actor Roque Centurión Miranda. Viajó a Europa con su marido en dos ocasiones (1930-1932 y 1935-1938). En el segundo viaje, la guerra civil española sorprendió al matrimonio en Valencia. No pudieron regresar a su país y allí enfermó y murió su marido. Ella volvió a Paraguay en 1938 y continuó su actividad cultural: escribió para el teatro, creó una escuela de cerámica, enseñó en la Escuela de Arte Escénico y encabezó el movimiento renovador de la poesía paraguaya, junto con el novelista Augusto Roa Bastos y con el poeta Hérib Campos Cervera.
Ha publicado: El precio de los sueños (1934), La raíz y la aurora (1960), Rostros en el agua (1963), Invención de la muerte (1965), Satélites oscuros (1966), El polvo enamorado (1968). Es autora también de la novela La mano en la tierra (1963) y de las obras teatrales Episodios caraqueños (1944) e Historia de un número (1968). Asimismo ha publicado diversos ensayos y antologías sobre la poesía paraguaya.

domingo

Livia Díaz (México, 1965)

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El sobretodo

La cama estaba evaporada
solo al condensarse el sueño
se formó

el hombre vino después
la loción de siempre
el olor de los pies

los gritos y aullidos
confundidos con
la calle

evaporada la noche
puesto el día
jinete de focos al revés

las ideas se llevaron el sudor,
la ropa,
el sobre todo.




Poeta, periodista, narradora oral y promotora de lectura. Colaboradora en medios de información y cultura, la Red Nacional de Periodistas y portales de literatura en Internet de México, Bolivia, Argentina, República Dominicana y España. Es también parte del Movimiento Internacional de Metapoesía y cofundadora de la comunidad de artistas Microclim. Ha obtenido reconocimientos como el primer lugar en los 44 Juegos Florales Nacionales de Papantla, Veracruz 2002, así como una Mención Honorífica en el Concurso de Poesía Romántica PLEAMAR, de Buenos Aires, Argentina 2000. Su obra ha sido publicada en Revista Libre, LOS NOVELES, Literaturas.com y Poesía+ Letras.

viernes

Silvina Ocampo (Argentina, 1903-1993)

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Lo que falta en los recuerdos de infancia es la continuidad:
son como tarjetas postales,
sin fecha,
que cambiamos caprichosamente de lugar.
Algo se interrumpe y se corta para siempre.
Creo no equivocarme
al colocar aquí los preparativos de su primera comunión,
las clases de catecismo en la iglesia de la parroquia.
En aquellos días, su amiga predilecta, Agata,
jugaba continuamente con ella.
La perspectiva de tomar la primera comunión juntas
las unía más que de costumbre.
Le gustaba ser su cómplice en las mentiras
o en las desobediencias,
pasar de grado juntas,
usar los últimos zapatos sobre todo,
y los mismos libros de estudio.
Siendo sus hermanas todas mucho mayores,
salvo su hermano que había muerto,
se sentía muy sola.
Agata se volvía importante para ella,
por el mero hecho de tener su edad.

de Invenciones del recuerdo ( Ed. Sudamericana., 2006)



*La edición de textos inéditos de Silvina Ocampo (Invenciones del recuerdo y Las repeticiones y otros relatos, Sudamericana) permite espiar a través de sus ojos –y de la memoria de su olfato, tan precisamente anclado a la infancia– el modo en que ayuda a construir una gramática de la niñez: ritos, tabúes, prejuicios, miedos, ángeles guardianes, golosinas y asombro que no duermen nunca. Un universo tan inquietante como dramático que para colmo podría hallarse en la propia memoria.



Nadie lo sabe

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Nadie lo sabe.
Estoy convertida en mariposa, ave, ala, vuelo. ¿Cómo esperar hasta mañana?. No es el sol, ni el tiempo, ni el milagro, que me ha donado alas sino la mano del hombre que me ha rozado el cuerpo con sus dedos de fuego. El, que además tiene una boca ardida, me ha encajado la loca tentación de ser ala, ave, mariposa y pecado. ¿Cómo esperar hasta mañana para acercarme otra vez a la mano, a la boca?.


Gaby Vallejo

el deseo

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"El deseo tiene cualquier color
el deseo no sabe no contesta
el deseo no atiende razones
luego sí
cuando tiene razones que atender
luego no, porque el deseo desnudo
le muestra a usted quién es..."

Liliana Vitale.



La vida breve.

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Delmira Agustini
(Uruguay 1866-1914)


Serpentina

En mis sueños de amor, ¡yo soy serpiente!
gliso y ondulo como una corriente;
dos pildoras y de insomnio y de hipnotismo
son mis ojos; la punta del encanto
es mi lengua...¡ y atraigo como el llanto!
Soy un pomo de abismo.
Mi cuerpo es una cinta de delicia,
glisa y ondula como caricia...
Y en mis sueños de odio. ¡soy serpiente!
mi lengua es una venenosa fuente;
mi testa es la luzbélica diadema,
haz de la muerte, en un fatal soslayo
son mis pupilas; y mi cuerpo en gema
¡es la vaina del rayo!
Si así sueño mi carne, así es mi mente:
un cuerpo largo, largo de serpientevibrando eterna, ¡voluptuosamente!






Las cartas


De Delmira a Rubén Darío:

" ¡ Con cuánta razò me recomienda usted tranquilidad! Para demostrarle mi estado de ánimo estos días, bástele lo siguiente: como pensaba casarme muy pronto, ya había dicho a mi novio que pensaba sostener correspondencia con usted, el más genial y profundo guía espiritual. Ayer él me preguntó, casualmente, si le había escrito o si tenía noticias suyas. Me turbé tanto, divagué tanto, que llegó a imaginar lo imposible. Hoy me pregunto, ¿por qué?. Es que soy otra, al menos quiero ser otra. Seré dúctil, pero sea usted suave. Escúlpame sonriendo. Acaso en mis manifestaciones de aprecio le resulte exagerada. ES que usted mismo ignora de cuánto bien y de cuánto mal ha nutrido mi corazón. El supremo placer y divino dolor de la belleza. Sus versos me dan continuamente la sensación irremplazable. El moment inefable que nunc más se gozará, que nadie más podrá darnos. Todo aquel placer y aquel dolor que no volverán jamás aunque acaso vengan otros factores tan fuertes y profundos. Esta exquisita y suma sensación artística, fuera de usted, me la dieron dos veces solas en la vida: una Verlaine, en un soneto adorable, y otra Villaespesa (¿soy absurda?..., hablo con el corazón), en unos versos maravillosamente dulces. Y usted, maestro, usted me la da siempre, en cada estrofa, en cada verso, a veces en una palabra,. Y tan intensa, tan vertiginosamente como el día glorioso que, entre una muñeca y un dulce, sollocé leyendo su "Sinfonía en gris".Por eso, si Darío es para el mundo el rey de los poetas, para mí es el Dios en el arte. Y para él quisiera arrancar rosas y astros de mi crazón.Yo he visto a ese mi Dios, vivo, dulce y magnífico, que ha de armarse con el más vívido fervor celeste y la más blanca ternura humana. Explíquese usted así mi admiración.Y ahora, la absolución y el olvido. No me conteste esta carta. Va en el más roguroso secreto de confesión. Un buen día de estos, en que quiera generosamente darme un placer, escríbame aunque sea una línea, por cuenta propia. ¡Me hará tanto bien una carta suya espontánea! Verá usted que buena soy, que tranquila le contesto. ¿ Será pronto? Devotamente. D. A"
* * *

jueves

Call-girl frente a la transmisión de Boca-River

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Me gusta que me besen
en los labios
que me digan que soy linda
deseable a cada rato
y también que mi conversación
es ingeniosa y divertida.
Sera por eso
me digo
que salto
de cama en cama buscando
ese momento exacto
en que los chicos me miran
como si fuera
la octava maravilla.
Los miro mirarme
y trato
aunque me cuesta
de capturar esa mirada
que quita
en el espejo
los kilos, las arrugas
que destaca
de las tetas los pezones
que apuntan para arriba
que me estira
hasta el metro ochenta
que me arrubia
y me dice
que algo
entre las piernas
vale la pena.

Acá te tengo papito
bien adentro
te aprieto
quiero que un día
cuando seas viejo
te acuerdes de esta tarde
en un hotel de Caballito
quiero que creas que soy en la cama
la mejor.
Pregunto por tus cosas
algo decís algo ocultas
por costumbre o pudor
y me enseñas
(soy bruta en eso)
la lógica del fútbol.
Hoy pasan Boca-River
la tele está encendida
estoy sobre la cama
un mipercoles y es tarde
seguro estás mirando
el partido por tv
en la transmisión directa,
tu mujer y os chicos
dan vueltas por ahí
(me parece que los veo
se comen todos los chizitos
y ensucian los sillones
con las manos engrasadas).

En la cama te recuerdo
con el envase de roll-on
y un espejito
ahora hay un gol de River
tu equipo favorito
me hago la paja observo
como entra como sale
de mi cuerpo
como vos te mirabas
entrar y salir
entre mis piernas
(soy mujer
lo confieso
tengo el cuerpo plagado de orificios)
entra y sale el gol es largo
un grito de alegría
que acorta
el tiempo de la espera
hasta tu próximo llamado.

Verónica Viola Fisher

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Como un glande, crudo
tu pezón se arrastra
en el nacimiento de mis muslos

tu pezón erguido derrama leche
espesa, pegajosa, salada
como la de un hombre

los labios bien apretados
se niegan a dejar entrar
- no tengo boca más que para herir-
otra lengua

Este es mi idioma, no puedo
decir otro.

Aparecer y desaparecer en el amor

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Desaparecer en el amor

Esta historia fue un flash...
Vuelvo a vos. Donde descansa mi corazón
Es en vos.
Donde la lucha se termina,
Donde ya es el futuro,
Donde somos viejitos,
Es con vos.
Donde morimos juntos...

Esta historia fue un flash, vuelvo a ver.
La vida entera es un flash
Quiero ver.
La lucha nunca se termina
De ganas de lo desconocido,
Cerdos y peces
Hay destino
¿Lloverá?
Incertidumbre de lo que vendrá...

Desaparecer en el amor.
Aparecer en el amor.

Un tropezón no es caída.

Desaparecer en el amor.
Aparecer en el amor.

Yo no quiero que te vayas
Ni tampoco que te quedes.
Ni que a mí me dejes sola
Ni tampoco que me lleves.

Desaparecer en el amor.
Aparecer en el amor.

Desapareciendo en el amor
Apareciendo en el amor.

No creo en los planes

“No creo en los planes
no creo posible
una vida feliz
dedicada a cumplir planes. No hay ningún sitio a donde llegar,
cada cual tiene un destino.”

La señora se dejó se llevar,
Siguió al ángel.
Mejor así.
¿Qué fin justifica que medios?

“Creo en la exactitud
de los milagros
los números no dan,
hay una diferencia,
la plusvalía,
la plusvalía,
¡Hay una diferencia!

La señora se iluminó
Se cambió de asiento
Se encendió la luz
Y pensó:
“No creo en los planes...”


Volver a la sensación

El cuerpo quedó deseando
Y las habichuelas mágicas
Desaparecieron
De la mano de Aladín.

Las almas se comprendieron
Y sonrieron una vez más
Pero el cuerpo quedó deseando
Sin instancias, Aladín.

Volver a la sensación
Todo lo vale.

Esa especie de hueco
No hay descanso, no hay cansancio
Nada de comer
Desmaterialización.

Como gato de Cheshire
Tu sonrisa vuelve a mirarme
“te deseo lo mejor” y quedé
pesa de la sensación.

Volver a la sensación
Todo lo vale.

El cuerpo quedó deseando las
Habichuelas mágicas...
Liliana Vitale(en El beneficio de la duda)





Erótica de Cristina Peri Rossi

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ERÓTICA

Tu placer es lento y duro
viene de lejos
retumba en las entrañas
como las sordas
sacudidas de un volcán
dormido hace siglos bajo la tierra
y sonámbulo todavía

Como las lentas evoluciones de una esfera
en perpetuo e imperceptible movimiento
Ruge al despertar
despide espuma
arranca a los animales de sus cuevas
arrastra un lodo antiguo
y sacude las raíces

Tu placer
lentamente asciende
envuelto en el vaho del magma primigenio
y hay plumas de pájaros rotos en tu pelo
y muge la garganta de un terrón
extraído del fondo
como una piedra.

Tu placer, animal escaso.

Una voz para recordar:Silvina Garré(rosario, Argentina)

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Silvina Garré


Palmas Azules para mí

Puedo cantar,aunque no escuches
puedo cantar,mientras salga mi voz
a festejar su enlace con el aire

Puedo cantar aunque te vayas
y este abandono duela en elalma
Música siempre está,nace y muere en mi

Puedo bailar aunque estes quieto
aunque te pintes de plateado
y aunque te ocultes cuando te sangra el corazón

Puedo ofrecer una caricia
ser una diosa y transformarme
para volver a vos,cantando esta canción

Es mejor esta distancia que no acorta
y este silencio que sostiene
nos parecemos vos y yo
siempre buscando más y más
siempre deseando más
siempre esperando más

Otra mujer hoy se duerme en tu almohada
y se aprende tu casa de memoria
sonríe junto al piano
y vos seguís buscando más
siempre deseando más
siempre pidiendo más y más

Y más aplausos para mi
lo que la gente llama éxito
palmas azules para mi
lo que yo llamo amor.


Diablo y alcohol.


Comprendo que han cambiado algunas cosas
el color de mi pelo y mi voz.
Los juegos ya no son los mismos juegos
y no hay secretos entre vos y yo.

Comprendo que no siempre estés dispuesto
a darme libertad para sentir,
yo me la tomo igual y te aseguro
que es una buena forma de vivir.

Podrás decirme que querés tocar el cielo
podré decirte que me quedo por aquí.
Son tantos días los que forman una vida
no me condenes a vivirla sin amor.

Todos tenemos un infierno en la cabeza
que no se lleva bien con nuestro corazón
hay emociones que no pueden compartirse
como te explico que me duele igual que a vos.

Si estoy rezando te vestís de diablo,
si estoy en carne viva sos alcohol;
yo siempre estoy al borde del desmayo
vos siempre estás llamando la atención.

Comprendo que no puedes con tu vida
pero yo también tengo que vivir.
No existe ningún punto de partida
si no se sabe bien adónde ir.

Reinas del pueblo

En aquellas noches largas
nos contábamos los sueños,
escuchábamos James Taylor con pasión
y estábamos tan impacientes por crecer
y viajar y viajar lejos.

En aquellas noches largas
fumábamos demasiado,
movíamos los brazos como alas
y trasnochábamos hasta que el rimel se corría
y no había más promesas.

Eramos como reinas del pueblo grande
y creíamos en Dios
y creíamos en Dios.

En aquellas noches largas
todo era más difícil
nuestra vida era ansiosa y controlada
y hasta soñábamos con ser felices
y escapar del diablo a tiempo.

En aquellas noches largas
alguien lloró de más
y otros tragaron dulces lágrimas
y con el tiempo todos olvidaron los motivos
excepto vos y yo.

En blanco y negro


Abri los ojos y la vi,
estaba linda como siempre
las primeras luces del día,
la invitaban a combiar.

Como en sueños intentaba ser,
el centro de algún universo,
enfermando a bocanadas,
reviviendo a multitudes que la aman.

Como yo,que la aman
Como yo, que la extrañan,
Como yo, que no puedo irme,
muy lejos sin llorar.

Como yo, que la juzgan,
Como yo, que la niegan,
Como yo, que no puedo irme,
muy lejos sin llorar.

Abri los ojos y te vi,
La gente no escucha tu canto.
No comprende que algunas noches,
Te moris de soledad.

Un abismo, tabla de ajedrez,
En blanco y negro, Buenos Aires,
Me llevabas toda la risa,
y eras frágil como yo.

Como yo,que la amo
Como yo, que la extraño,
Como yo, que no puedo irme,
muy lejos sin llorar.

Como yo, que te juzgo,
Como yo, que te niego,
Como yo, que no puedo irme,
muy lejos sin llorar.


(temas de su autoria pertenecientes a Creerás en milagros, 1984
y Reinas de pueblo grande, 1986)


Lectora selecta y delicada de poesía, admiradora de grandes voces de nuestra américa. Admiradora de Los Beatles, Steeve Woonder, James Taylor, Joni Mitchell, Elis regina, Jobin , Vinicius, Joao Gilberto, G. Gil o el mismo Caetano- quien inesperadamente le dedica la portada su libro Verdad Tropical describiéndola como "una voz única".

Se animó a plasmar su poesía en 1993 con "Pena privada" - Editorial Buenos Aires.
Su labor como cantante fue reconocida con prestigiosos premios.


Discografía
*La mañana siguiente (1983-disco debut como solista e intérprete aún de otros compositores)

A partir de este segundo trabajo "Creerás en milagros" (1984), dio cada vez más espacio a sus propias composiciones, justamente, se destaca el tema autobiográfico "Palmas azules para mí", "Reinas..."o "En blanco y negro" y se apoya en la colaboración de sus amigos músicos más cercanos".
Cantó en la banda de sonido de la película "Evita, quien quiera oir que oiga", invitada por Litto Nebbia.

*Creerás en milagros (1984)
*Reinas de pueblo grande (1986)
*Otro cuerpo más (1987)
*Juntos (con J.C.Baglietto) (1989)
*Silvina Garré (1990)
*Coliseo 91 en vivo (1991)
*Otros ojos (1992)
*Nuestro lenguaje sagrado (1995)

*El esperado regreso de Silvina Garré

miércoles

Erotopoemas

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Susana Villalba

Sé que mi petición es precipitada,

yo
yo y mi
yo y mi cuerpo fuimos a esa fiesta
yo bailé
hermoso rico y poderoso rozaba mi cuerpo
mi betty boop mi reina descalza
mi nombre es yoni.meri yo también
fuego furia ¿fumás? fuimos a su casa
estás mojada no sé no hemos sido presentados
sumergidos suma de noche estera estambres estaba aterrorizada
profeta centinela sentí un automóvil rojo rubio el tabaco
su espalda fuerte trepaba mi caída infimos funestos café
piedras para dormir me acompañaba a casa y olvidé decírselo
las palabras son monedas clavadas a la tierra
historias de susy siempre lo he sabido
cómo explicarte hubiese cupido calendario
perdida en los andenes al día siguiente mi sombra caía del piso 29
olvidé decirle que siempre nadie y yo nunca los amores cobardes
lloraba no llegan porque los hombres etcétera
él era despiadado todo un hombre quemado de belleza
mi cuerpo gemía como un gato y lo envidié pero yo nunca
me meto en sus asuntos
dijo tu piel mi nena dame no sé qué cosa qué llave del infierno
yo hubiera declarado desplegado y estrenado un novio
hubiese dicho a mis amigas entrado en algún bar hubiese
hubiese vino que me matara
habráse visto tan chiquita y calentando bancos en la plaza
ay corazón si te fueras de madre
siempre la pena entra la pena y la nada
mi cuerpo roto pegado a lo sumido curioso rito de cucharas en
la mesa
sobre la mesa en la ducha él era el agua y me frotaba
belladona
dame en el centro de lo que siempre habla el espejo la sombra
del deseo era lacan en mi escritorio
ah para su estudio de análisis oh para sus análisis
acababa de ver
mi cuerpo demasiado tarde dónde estuviste le decía
ay corazón si supieras ser látigo y dormir

Bocas

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De círculo y ceniza
de Piedad Bonnett
Tu boca viene a mí, sólo tu boca.
Viene volando,
libélula de sangre, llamarada
que enciende ésta mi noche de ceniza.
Toda la sal del mar habita en ella,
todo el rumor del mar,toda la espuma.
Boca para los besos dibujada,
donde duerme tu lengua tentadora.
Todo el vino del mundo está en tu boca,
todo el pecado
y la inocencia toda.
Boca que calla y cuando dice, oculta.
Capaz de toda la verdad tu boca,
de toda la verdad y la mentira.
Ríe tu boca y se despierta el día.
(Relámpagos de nieve hay en tu risa).
Como un tropel de potros me atropellan
los besos de tu boca deliciosa;
tu boca, mariposa equivocada,
tu boca ajena que se desdibuja
en mi noche de círculo y ceniza.
Gula
El sabor de los higos,
su texturalimando y lubricando la lengua,
el paladar,los labios, las encías.
El líquido estallido de las uvas
entre los dientes, inundando todo.
El chocolate derretido.
El café, el vino rojo, el pan caliente.
Mi almíbar en tus labios.
Tu sal sobre los míos.
de Amalia Bautista

Claribel Terré Morell

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PERVERSO OJO CUBANO

Perverso ojo cubano fue lo que ella pensó cuando el Tuerto la desnudó. El Tuerto con su parche en el ojo. Su Pirata, su Sandokan, su Corsario negro, Rojo y Verde. Y eso era lo que ella estaba viendo, lucecitas de colores. Porque al Tuerto le falta un ojo pero le sobra lengua. ¡Ay que rico, madrecita mía! ¡Virgencita de la Caridad del Cobre, qué cosa es esto! ¡Una pinga!, grita el Tuerto y a ella le duele la grosería. Claro que es eso pero porqué tiene que decirlo. Mejor es hablar cosas bonitas o quedarse callados, pero él dice que más rico es hablar. ¡Grita, coño, grita! ¡Di algo! ¡Dime papito bonito, papito sabroso! Y el Tuerto está sabroso de verdad pero a ella no le gusta decir esas cosas y el Tuerto suda y las gotas le caen a ella en la cara y él grita: ¡Chupámela, chupámela! y ella que se la chupa y él que le hala los pelos y se la mete, se la mete y...¡Tuerto que no me cabe! ¡Sácala Tuerto, sácala! y ella que no puede más y va a vomitar y de pronto eso en la boca... ¡Coño, cochino, puerco, que a mí no me gusta! y él... ¡Trágatela, trágatela, trágatela!... y ella que no, que sabe mal y el Tuerto que qué le pasa a ella y...¡No Tuerto, por ahí no! ¡Noooo! ¡Ay madrecita mía, Virgen de la Caridad del Cobre que se le baje, que se le baje! y el que... ¡Aquí hay un hombre a tó, a tó! y ella que ¡No, no vi último tango en París! y que loco este Tuerto que me pregunta si no hay mantequilla. En este país hace siglos que no hay mantequilla y no, nooo. La saliva de El Tuerto es blanca y gomosa. ¡Puerco, puerco, puercooo! Y ahora si se acabó y... ¡No niña aquí hay un hombre a tó, a tó! y el Tuerto que la pone boca arriba y aquello sigue parao... y te voy a dar jarabito de componte... y el Tuerto huele a sudor y ella lo siente y siente que el tiene 50 dedos y ella no tiene más lugares y El Tuerto grita: ¡Ahora por las orejas! y ¡Ahora por la nariz! y ella que no, nooo... y el Tuerto que aquí hay un hombre a tó, a tó y a ella le duele todo el cuerpo y las estrellitas de colores son cada vez más negras, más rojas, más verdes y el agua se va a las 5 de la tarde y no viene más hasta el otro día y ella tiene que ir a una reunión a la fábrica a la que dicen que va a ir Fidel y ella no quiere perder su trabajo, y El Tuerto grita cada vez más alto y ella tiene ganas de llorar porque tuvo el primer orgasmo de su vida y porque al Tuerto se le cayó el parche del ojo y el ojo blanco es terrible y aquello sigue parao, parao, y el agua se va a las 5 de la tarde y ella no quiere perder su trabajo, y ella quiere ver a Fidel y el Tuerto dice que si se va está traicionando a su pinga parada y que eso es peor que traicionar a la Patria y ella no quiere traicionar a nadie. Eso piensa mientras se limpia entre las piernas.

Claribel Terré Morell nació en Sancti Spíritu, Cuba, 1963 y está hace años radicada en la Argentina. Estudió periodismo en la Universidad de La Habana. Dirige el periódico cultural cubano-argentino Fresa y Chocolate de Argentina. Entre sus obras se citan: Archivo de guerra para mujeres decentes; Cubana confesión y cuentos como “Perverso ojo cubano”, publicado por la Editorial Bohemia (Bs. As.).

El Beso por Eva Ayllón

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Eva Ayllón
(Lima-Perú, 1956)

EL BESO

Rumor de fuego sin luz, calor sin llama
Chispa de cielo del sur sin resplandor
Sabor a tu presencia desde adentro
que se confunde entre mis labios más y más

En el rubor de tu piel, preludio lento,
va dibujándose, fiel, la noche azul
en que todas las cosas caerán
por el abrazo entre los dos
hasta que al fin quedemos solos vos y yo

Como una estela del mar lame al navío
Como el madero al compás muerde la sal
Así las bocas se estremecen de silencio
Así sus versos al fundirse dicen más

Como una estrella fugaz penetra el cielo
Como si un velo aceptases desechar
Adonde quieras venir yo podré llegar
es sólo pedir que allí me tendrás entero
La rueda y el camino
No cuentes más esta vez, ya sé que son mil
tu boca y la mía pueden decir que es uno
los besos que te di.


*Discografía:

Eva Ayllon Lando de la vida y yo ( Sono Radio, 1989 )
Eva Ayllon Juntos llevamos la paz ( Pro Estudios, 1999 )
Eva Ayllon Huellas ( CBS, 1987 )
Eva Ayllon Los Kipus y Eva ( Iempsa, 1977 )
Eva Ayllon Para mi gente ( CBS, 1985 )
Eva Ayllon Señoras y señores
Eva Ayllon Ritmo color y sabor
( Discos Independientes, 1996 )
Eva Ayllon Para tenerte ( Discos Independientes, 1994 )
Eva Ayllon Gracias a la vida ( Discos Independientes, 1993 )
Eva Ayllon
Eva! Leyenda Peruana ( Times Square Records, 2004 )
Eva Ayllon Concierto de gala en vivo ( Discos Independientes, 1992 )
Eva Ayllon Amanecer en ti ( Discos Independientes, 1998 )
Eva Ayllon Al ritmo de Eva Ayllon ( Sono Radio, 1980 )
Eva Ayllon Cuando hacemos el amor ( Sono Radio, 1982 )
Eva Ayllon Esta noche ( Sonodisc )
Eva Ayllon Eva siempre Eva ( Sono Sur, 1990 )
Eva Ayllon Eva Ayllon en escena ( CBS, 1984 )
Eva Ayllon 25 años 25 éxitos ( Discos Independientes, 1995 )


Páginas sobre Eva Ayllón

lunes

Otros erotopoemas: Susana Cerdá e Irene Gruss

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Poemas eróticos
de Susana Cerdá (Buenos Aires -1948).
5


El deseo, fuego fatuo, algarabía incontenible, castigo en sí
mismo, algo que tira y llama, que junta todo lo que hay.
Ardor furioso, más furioso que el mar, que la muerte, que todo
lo vivido, atravesando los espacios, sangrando, el cuchillo
que se clava en la carne para siempre sin tregua dalequedale
ahí.
¿La p de papá? Se clava como un dedo índice en la mitad de
la noche.
Adelante: el presentimiento peludo de la redondez.
Atrás: el surco que divide oscuramente la redondez.
Surco logrado a lo largo, a lo ancho, papá, mamá.
Ellos me ayudaron condescendieron a levantaron para.
Surco glúteo-abismal su hendidura su extensión las características
intrínsecas de su desarrollo.
La manera que tiene ese surco de surcarme.
La forma intrépida que tiene él de mirarme desde el surco hacia
abajo, de adivinarme hacia adentro, de profundisurcarme
como.
Mamá descubre, ella siempre descubre y llama a papá papá
sonríe, se queda a solas conmigo y en el momento propicio
saca su dedo índice, del bolsillo. Me señala hasta más-no
poder, gritar es poco, entonces no digo nada, ella viene, la
operación se realiza lenta, saben que sufriré, pero ellos
sufren-segura-mente-más-que-yo, juntos transpirando, solo
movimientos necesarios, los tres sumidos en un silencio
hospitalario...

9

No sé de dónde saco, yo, rescato, que: en tu manera de cruzarte
conmigo por la casa, una mujer que se cruza conmigo por
la casa, qué pasa en mi manera de cruzarme con vos por la
casa, un hombre que se cruza con vos (conmigo) por la, oh,
algo en el desasosiego desayuno de todos los días, un bulto
bajo las frazadas en penumbra, arrugas que se alisan,
arrugas alisándose mañana tras mañana, alisándonos,
qué es lo que hace, permite, digo, qué, enciende, prospera
crece despacio, dónde, cuál de tus gestos vestidos pedazos
de otros gestos ensueños, de tanto en tanto logran inflamarla
suavemente, sin quererlo. Se hincha. Parada.
Guardando el secreto. Mi secreto.
Eso, esto que me empuja en alguna parte y junta algo viscoso.
Instantes, permitir que, gozando la cualidad, acto de empujar.
Mujer mía. Mi mujer.
Ciertas posibles gotas. Leche.
Mancha que se interna por tus pelos, se extiende por las sábanas,
por la noche, resbala esta mancha por los días siguientes,
dibujando.
Líquido perlado oliendo.
Todo es resbaladizo, aguado, y fluye.

11

Él me ama. Me ama tanto que yo huelo la muerte en sus caricias,
en su mirada veo el crimen, en cada gesto suyo: la absorción,
el tironeo.
En el Espectáculo de Suamor la tierra gira a una velocidad que
deforma mi cuerpo...
Succionada por su sed, yo: una gota de carne horizontal, que él
se dispone a chupar, sin pudor alguno.
Espera con espasmos, con ira, con sollozos, el momento justo,
enfocado, fatal, de abalanzarse sobre eso y penetrarlo.
Enarbolar ese coágulo de vida, levantarlo como una ofren-
da a su espejo.
Haga lo que haga, él ha decidido amarme, izarme en su soledad
como una bandera santa, sangrienta. Ya me ha condecorado,
condenado con Suamor.
Cómo busca en su cuerpo si cada roce sería una profecía; sus
extremidades como tentáculos traspasarían mis fronteras.
Caer en sus brazos: desbarrancarme por su avidez. Más que
tomarme, atravesarme, hincarme en lo puntiagudo de su
historia, clavarme en su cruz particular, hacerme la virgen
madre de su santuario musculoso.
Devorar algo en mí que todayó le represento, o sea, tenerme,
hacerme suya, hacerme de él.
Él, ser eso que soy.

Mastúrbate
de Irene Gruss


Mastúrbate
úntate cada pezón con miel
y baja el mentón, la lengua
saben dulces, toca
circularmente cada punta morada, agrietada o lisa
y luego acaricia el vientre, el ombligo,
haz cine o literatura
con la mente pero no olvides los pezones,
la miel, el dedo circular
hazlo frente al televisor mientras te ríes
y te humillas: mastúrbate, abandona,
cuida el clítoris como a la piel de un niño,
escucha el viento que suena detrás
de la ventana cerrada, guarda tu jugo
a escondidas del mundo
y mastúrbate, que tus piernas
comiencen a abrirse y a cerrarse
que tu murmullo sea un gemido ronco,
grito agudo en el aire, en el hueco que
pide penetración, contacto,
habla despacio
hazlo en silencio pero gime
aúlla
murmura aunque sea el goce
el rozarse de tu pelo en la almohada
en la alfombra en la nuca,
mastúrbate,
hasta que las rodillas tiemblen
hasta que caigan
lágrimas y suene esta vez
no un viento sino un timbre
y otro, regular la campanilla,
recién entonces
dilátate como en el parto
lubrica tu vagina, el tubo que
sigue llamando, levántalo, bájalo
introdúcelo
y escucha ahora su voz,
lejana, ajena,
y cierra tus ojos, su boca
tan adentro.

Sally la lunga

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SALLY LA LUNGA
de Ma. del Carmen Colombo


felino de ceniza en la cimbreante
piel de labios revueltos
(gimen sus
nalgas
en el maquillaje)
agridulce los senos
desordena la pena
mil pedazos
frente al espejo
liz
la pelirroja bailará rok an rol
algún vestido de papel glacé
y sus pestañas de velludo sexo
esa mujer a punto de volar

TO SEE I
al compás de ese blues la mujer
se desnuda
le sale de la voz un viejo armiño
turbio
y deshuesado
el sol de algún zapato
brilla
como seno de lava
revolverá la noche con un pubis violáceo
frente al pezón opaco de su espejo


TO SEE II

del espejo
a su cuerpo
los ojos caen como frutos
dormidos
en su cuna de sangre no verán
dónde arroja la piedra
en qué tiempo penetra su imagen
o quién
(por favor quién)
la llama desde un pozo

*Los poemas seleccionados pertenecen al libro
Blues del amasijo.

Como gata boca arriba

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Te quiero como gata boca arriba,
panza arriba te quiero,
maullando a través de tu mirada,
de este amor-jaula
violento,
lleno de zarpazos
como una noche de luna
y dos gatos enamorados
discutiendo su amor en los tejados,
amándose a gritos y llantos,
a maldiciones, lagrimas y sonrisas
(de esas que hacen temblar el cuerpo de alegría)

Te quiero como gata panza arriba
y me defiendo de huir,
de dejar esta pelea
de callejones y noches sin hablarnos,
este amor que me marea,
que me llena de polen,
de fertilidad
y me anda en el día por la espalda
haciéndome cosquillas.

No me voy, no quiero irme, dejarte,
te busco agazapada
ronroneando,
te busco saliendo detrás del sofá,
brincando sobre tu cama,
pasándote la cola por los ojos,
te busco desperezándome en la alfombra,
poniéndome los anteojos para leer
libros de educación del hogar
y no andar chiflada y saber manejar la casa,
poner la comida,
asear los cuartos,
amarte sin polvo y sin desorden,
amarte organizadamente,
poniéndole orden a este alboroto
de revolución y trabajo y amor
a tiempo y destiempo,
de noche, de madrugada,
en el baño,
riéndonos como gatos mansos,
lamiéndonos la cara como gatos viejos y cansados
a los pies del sofá de leer el periódico.

Te quiero como gata agradecida,
gorda de estar mimada,
te quiero como gata flaca
perseguida y llorona,
te quiero como gata, mi amor,
como gata, Gioconda,
como mujer,
te quiero.

Gioconda Belli

Ana Milena Puerta(Colombia) y Carilda Oliver(Cuba)

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SOBRE LOS DULCES CANSANCIOS
(Ana Milena Puerta, Colombia)

Hombre de la medida justa
para mis caderas,
recipiente de todos los temblores
de mi cuerpo,
madera antigua, de fino roble,
erecto.
Volcán de lava que me siembra
hacedor de los dulces cansancios,
la ondulación de mi vientre,
de mi piel estrecha y concreta.
Navégame, marinero alucinado,
navégame y viérteme luego
en tus manos.
Soy todos los frutos
y tú
todos los labios.
Bebámonos.


DESNUDO Y PARA SIEMPRE
(Carilda Oliver, Cuba)

Errática,
sin vino,
profesional del fósforo,
cuando tú
haciendo un remolino de ilusiones,
con ese estruendo del laurel,
desnudo y para siempre entraste bajo el agua.

Un poco demasiada,
como mirándome los pies,
cuando tú,
domingo rápido,
parada del vidrio,
hincaste el baño con tu gesto de animal profundo.

El agua,
ay,
quedó colgando entre mis ojos y tu carne
como una telaraña, desnudándote más.
Entendida por el demonio,
bárbara,
tuve un acceso de locura,
un punto apenas de explosión atómica,
un apogeo del clavel preciso
y creí.

(Creer es desear tu sexo y darle de comer a una paloma)

Se fue cayendo
la mañana.
El vicio de la estrella
saliendo así de entre tus párpados
era la luz
que yo he llamdo lágrimas;
relámpago que empieza aquí y después de verle
no morimos.
(Vete,
dolor que lo menciona:
al innombrable se le pone tumba,
en paz quedamos
y luego va una por el mundo como quien nunca tuvo
cosas inmortales).

Estaba, sí, después del beso,
pidiéndole perdón a las paredes;
estaba como paréndome otra vez,
como de niña bajo el vientre,
como palideciendo mucho,
como casi,
como empezando a ser
cuando
desnudo y para siempre entraste bajo el agua.

Todo el naufragio se paró de pronto,
todo en octubre se hizo pan,
misericordia el tiempo.
Otoño. estatua germinal del cuarto,
lúgubre hermosura de los huesos;
sin usarme,
sin yo misma,
naciendo a los temblores importantes,
a la pequeña abertura de la dicha
si llueve y canto;
más tú que nada,
médula del presagio,
sólo un negocio del asombro,
sólo un trémulo palacio donde goteaban
noes ineluctables,
sólo la música que escuchó el verdugo,
azucenado nervio,
estaba
cuando
desnudo y para siempre entraste bajo el agua.

domingo

Juana de América

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DESPECHO

AH, QUE ESTOY CANSADA! ME HE REIDO TANTO,
TANTO, QUE A MIS OJOS HA ASOMADO EL LLANTO;
TANTO, QUE ESTE RICTUS QUE CONTRAE MI BOCA
ES UN RASTRO EXTRAÑO DE MI RISA LOCA.

TANTO, QUE ESTA INTENSA PALIDEZ QUE TENGO
(COMO EN LOS RETRATOS DE VIEJO ABOLENGO)
ES POR LA FATIGA DE LA LOCA RISA
QUE EN TODO MI CUERPO SU SOPOR DESLIZA.

AH, QUE ESTOYU CANSADA! DEJAME QUE DUERMA;
PUES, COMO LA ANGUSTIA, LA ALEGRIA ENFERMA.
QUE RARA OCURRENCIA DECIR QUE ESTOY TRISTE!
¿CUANDO MAS ALEGRE QUE AHORA ME VISTE?

MENTIRA! NO TENGO NI DUDAS, NI CELOS,
NI INQUIETUD, NI ANGUSTIAS, NI PENAS, NI ANHELOS,
SI BRILLA EN MIS OJOS LA HUMEDAD DEL LLANTO,
ES POR EL ESFUERZO DE REIRME TANTO....

JUANA DE IBARBOUROU.

jueves

Poetisas, dijeron.

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Triste oficio

Poetisas, dijeron.
Serán tibias
y falsas
y pequeñas.
Aunque seres livianos,
no tomarán altura porque son imperfectas.
Pero si alguna toca en la palabra
como el burro en la flauta
postulemos que es mucho hombre esa mujer
y no
que es mucha mujer un ser humano.
( No una mujer nacida de la sombra
donde seremos siervos o señores.)
Y pensemos después cómo callarla.

Marilyn BobesLa Habana. Cuba.

Juana de América:la Ibarbourou

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Juana de Ibarbourou.
Uruguay (1895-1979)


Te doy mi alma desnuda

Te doy mi alma desnuda,
como estatua a la cual ningún cendal escuda.

Desnuda con el puro impudor
de un fruto, de una estrella o una flor;
de todas esas cosas que tienen la infinita
serenidad de Eva antes de ser maldita.

De todas esas cosas,
frutos, astros y rosas,
que no sienten vergüenza del sexo sin celajes
y a quienes nadie osara fabricarles ropajes.

Sin velos, como el cuerpo de una diosa serena
¡que tuviera una intensa blancura de azucena!

Desnuda, y toda abierta de par en par
¡por el ansia del amar!



Juana de América
por Héctor Rosales

Fue en la escuela, como le sucedió a la mayoría de los uruguayos de la segunda mitad del XX, el encuentro con la poesía de Juana de Ibarbourou en labios de maestras, a través de tizas que anotaban versos con letras redondeadas, en pizarras oscuras como la vida que aprenderíamos después, y en libros de texto y cuadernos que pesaban sobre aquel tiempo de liviana lentitud.
La poeta había nacido en el interior del país (Melo, 1892), contaba con sonoras distinciones como la de haber sido nombrada "Juana de América" en agosto de 1929, era respetada y visitada por numerosas personalidades extranjeras cuando llegaban a Montevideo, donde se había radicado hace años, entre soledades y largos silencios, y sin lograr adaptarse a los carriles capitalinos, que extendían rutas fuera de los más hondos intereses de esta mujer fronteriza.
Nosotros, niños en la década del sesenta, sólo escuchábamos sus poemas, que llevábamos a nuestros cuadernos y hogares. Para los alumnos con buena memoria y ademanes al uso, quedaban las fiestas de fin de curso donde se recitaban entre nervios y padres, calificaciones, emociones muy variadas, y la alegría anticipada de las vacaciones al otro día.
Poco más reteníamos de Juana. Su nombre, sí, su época y la aureola oficial que terminó condicionando su vida y obra. Las nuevas generaciones de poetas uruguayos no tuvieron en ella un modelo artístico ineludible. Ibarbourou no perteneció a ninguna escuela ni tampoco dejó discípulos de relevancia. Su primer poemario se publicó en 1919, cuando declinaban la pedrería, la sonora ornamentación, el exotismo, los metales luminosos del modernismo, y todavía no asomaba la revolución del manifiesto surrealista.
La actividad poética de Juana fue insular, diferente a la de sus coetáneos desde sus inicios. En cierta medida estuvo impulsada, influenciada por las lecturas que su padre (Vicente Fernández, nacido en Lugo en 1851) le realizaba de autores españoles (Espronceda, Núñez de Arce, Rosalía de Castro) cuando la niña contaba sus primeros cuatro, cinco años. Más adelante su escritura se apoyó en unas líneas personales que no abandonaría jamás, desarrolladas siguiendo la temática, el transcurso de su propia vida, auténtica y casi exclusiva fuente argumental de sus libros de creación.
Desde el título inicial, Las lenguas de diamante, la poeta conoce un éxito inmediato de crítica y público, inusual en el ámbito uruguayo (y en no pocos ámbitos en general) que se prolongaría en las décadas siguientes, aunque con diversa intensidad.
Cuando la editorial madrileña Aguilar publica en 1953 sus Obras completas (reeditadas en 1960 y 1968) la autora ya está envuelta en su propio halo, un espacio donde conviven la permanente reflexión sobre el paso del tiempo, la nostalgia por un pasado rural pleno de vitalidad y sensaciones imborrables, el amor, el desamor, la soledad y la muerte.
Si bien a partir de 1930 (año de aparición de La rosa de los vientos) guardaría un silencio poético de veinte años, roto con la publicación de Perdida (Buenos Aires, Losada, 1950), Ibarbourou no deja de escribir ni de ser objeto de distinciones nacionales e internacionales. Pero cabe señalar que desde la edición de Aguilar, en España no se habían vuelto a publicar los dos primeros poemarios de la autora uruguaya.
Hace pocos meses otra editorial madrileña, Cátedra, dentro de su colección "Letras Hispánicas", presentó en un solo volumen Las lenguas de diamante y Raíz salvaje, precedidas de una excelente introducción del crítico y profesor de literatura Jorge Rodríguez Padrón (canario, radicado en Madrid).*
La posibilidad de leer hoy estos títulos, releer unos cuantos poemas que hacía treinta años había conocido en la escuela de mi barrio montevideano, resultó especialmente grata teniendo en cuenta no sólo la vuelta de la poeta a las librerías, sino sus contrastes con las corrientes poéticas actuales y las de su época, los enfoques de reinterpretación que propone el profesor Rodríguez Padrón, y la incidencia de esta lírica vitalísima, de permanente cuidado rítmico y aparente sencillez expresiva, en los jóvenes lectores del presente que acceden aquí a una experiencia creativa diferente.
Ida Vitale, compatriota de Juana y también poeta, anotaba esta valoración sobre su colega en el Diccionario de Literatura Uruguaya (Arca, Montevideo 1987): "Poesía hipervital, neo-romántica, privan en ella, no la búsqueda de novedades expresivas, sino la confianza en los impulsos íntimos del creador, y la expresión de una sensualidad sana".
Coincido en la observación de esa "confianza en los impulsos íntimos", en la apuesta sostenida de Juana por la incidencia de su yo, que determina siempre la percepción del asunto poético, cuando no se alza como entero protagonista del poema. Ibarbourou es decididamente subjetiva, hasta daría la impresión de mantenerse ajena a la problemática social si no fuera por la solidaridad simbolizada, indirectamente, en su actitud ante otros seres vivos, que humaniza e idealiza para ejemplificar su deseo de amparo y perfeccionamiento de sus semejantes.
La presencia del dolor, la desnudez y el tono confesional a la hora de expresarlo, marcan en su voz la convivencia de los demás, que la poeta incorpora a esa primera persona para aumentar la sensación de sinceridad y, paralelamente, para que el lector se encuentre identificado con una situación que puede ser la propia.
Como eficaz contrapunto a la expresión del dolor, está la comunicación de una alegría inusual en la mayor parte de la poesía que leemos en el presente. Juana no tiene ningún reparo en formular versos como: "¡Ah, que estoy cansada! Déjame que duerma, / Pues, como la angustia, la alegría enferma. / ¡Qué rara ocurrencia decir que estoy triste! / +Cuándo más alegre que ahora me viste? // ¡Mentira! No tengo ni dudas, ni celos, / Ni inquietud, ni angustia, ni penas, ni anhelos. / Si brilla en mis ojos la humedad del llanto. Es por el esfuerzo de reírme tanto..." (poema "Despecho").
De todas formas, en estos primeros poemarios de Ibarbourou hay una voluntad todavía más valiosa que su supuesta naturalidad, "buena salud espiritual", sensualidad, gozo y angustia existenciales, musicalidad y demás zonas recurrentes en los críticos de todas las épocas, está el afán de una mujer por declarar su condición de persona en pro de su sitio terrestre. La poesía será su instrumento, el vehículo para sus anhelos, pero asimismo el muro secreto que se irá levantando año tras año entre ella y el coraje para cambiar su propia realidad vital.
Cuando yo vivía en Uruguay y me llegaban noticias personales de Juana (tuvimos más de una amistad en común), me preguntaba sencillamente: si ella tanto cantó su amor por la vida en el campo, por los gustos más humildes y hondos, +por qué no rompió con su entorno capitalino, con los laureles y la hipocresía reinantes, y se marchó al interior del país? La respuesta podría ser: el miedo. Un miedo que, curiosamente, no aparece en estos dos libros, donde la manifestación de una completa integridad humana será el eje de una balanza con dos platos bien diferenciados: la dicha y el dolor, y unos escenarios y referencias exteriores (elementos de la naturaleza o el amado/amante, como los más frecuentes) que alejan cualquier análisis directo de la poeta ante su propio temor de "ser en aquel territorio, o amar de aquella forma al sujeto elegido". Juana celebra y lamenta, tratando de no escarbar en las raíces del daño. Cuando éste tiene levantado "su muro" ya es tarde, y la mujer guardará silencio e irá desplazando los contenidos de su poesía hacia zonas descarnadas, conmovedoras en sus últimos años. Ella conocía el precio de la vocación poética, de la verticalidad de su voz surgida en décadas de sometimiento femenino, de renuncias, de votos por el papel secundario que a su condición humana le estaba reservado, y asumió la escritura sin desviarse de sí misma.
Rodríguez Padrón, al colocarnos ante los dos títulos iniciales de la autora, anota certeramente: "De nada vale, en el caso concreto de Juana de Ibarbourou, apelar —como se hace equivocadamente— a la felicidad y al gozo de existir, a la explosión vivificadora de los sentidos. Apasionamiento y sensualidad (ese primitivismo, corporal que no esencial) nunca se hallan próximos a una pureza lírica que quiera preservarse de toda contaminación existencial; al contrario, están para poner en evidencia una falsedad convencional; crecen hasta configurar su propia forma verbal, su ritmo particular, se agitan en una violencia indiscutible, la que expresa, sin tapujos, la condición de víctima que asume la poeta como compromiso por serlo. +Juventud ansiosa de amor? Puede que sí. Pero siempre como lo que falta, como evidencia de la necesidad de lugar. Y el ejercicio de la poesía se revela entonces como un camino por donde alcanzar dicho lugar, pero arrostrando todas las consecuencias. Por eso, la escritura de Juana de Ibarbourou se vuelve inclasificable para quienes se apresuran a buscarle perfecto acomodo en un contexto histórico o estético definido; y tampoco puede entenderse ajena al gran cambio que en la articulación de ese mismo plazo la poesía lleva a término".
En aquel tiempo crecía en Ibarbourou una identidad que, ahora sí, es fácilmente extrapolable al presente, la figura del nómada, de la extranjera, de la criatura sola delante de sus sueños y de una realidad esquiva y, a la postre, más extraña de la que se creyó en la fugaz juventud.
La escritora falleció en Montevideo en 1979, unos meses después de que me radicara en España. De Juana había traído su imagen apartada de cualquier archipiélago. No llegué a conocerla personalmente, pero aquellos versos de mi infancia y los ecos de sus años finales me produjeron un dolor confuso, apenas mitigado en un mal poema que le dediqué y que, por suerte, jamás se publicó. Aquella mujer, aquella isla sin lugar se había marchado a tientas, por el filo de esas fronteras que ya podemos reconocer en nosotros.
Ese perfil de Juana es plenamente contemporáneo, reencontrarlo desde una nueva edición española es motivo de satisfacción para cualquier lector que quiera acercarse a una de las figuras más singulares de la poesía latinoamericana del siglo que se acaba.


Juana de Ibarbourou. Las lenguas de diamante / Raíz salvaje. Ediciones Cátedra. Colección Letras Hispánicas, Nº 447. Edición de Jorge Rodríguez Padrón (Madrid, 1998, 283 págs.). Barcelona, 31 de octubre de 1998

*Más poemas de Juana de Ibarbourou.


domingo

Claudia Lars (El Salvador,1899-1974)

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CANCIÓN REDONDA

A don Joaquín García Monge

Voy a cantar la inmensa belleza de la vida
en un verso sencillo:
el color de la nube, la fragancia del gajo,
y el milagro del trigo.

Quiero robar al Sol su clave luminosa
y su escala de brillos;
y con el alba nueva despertar en el mundo
los ojos y los trinos.

Entraré con el viento en la selva profunda
de los ecos dormidos;
y he de sentir la recia carga de los calores
y l’aguja del frío.

Jugaré con las olas de los mares revueltos
un juego de peligros;
y escribiré en l’arena una estrofa que acaba
en puntos suspensivos.

Subiré con el fuego, como una flor violenta
de capullo encendido;
y después, llama extinta, he de dormir oculta
en el rescoldo tibio.

Ensayaré la gama, transparente y alegre,
de las voces del río;
y el vaivén de fulgores que traza en las espumas
el pececito arisco.

Meceré mi cadencia en el tallo delgado
que sostiene al jacinto.
Me hundiré, con la savia de la raíz oscura,
por túneles de limo.

Asomaré mi tierno retoño de esperanza
entre lianas y espinos;
y en la fruta del árbol acendraré las mieles
de sabor exquisito.

Esponjaré la seda del gusano rastrero
envuelta en el ovillo;
y en la fiesta de Mayo habré de ser inquieta
mariposa de giros.

Remontaré mi gozo en el vuelo del pájaro,
por diáfanos caminos;
y en la rama flexible, bajo las sombras verdes,
he de colgar mi nido.

Guardaré, con la fiera, mi soledad salvaje
y mi cueva de gritos.
Buscaré, con la bestia, el yantar cotidiano
que rumian los vencidos.

Abriré misteriosa puerta de corazones
con mano de sigilo;
y en cuenca de ternura recogeré la música
de trenzados latidos.

En la pauta de amor, en el Júbilo Eterno,
he de inventar un himno
que vibre en armonía exaltada y perfecta,
llenando el infinito.

Con la brasa del beso sellaré la frescura
del labio sensitivo;
y en ofrenda secreta entregaré tesoros
cabales y escondidos.

Para quien llora en vano, buscando en el silencio
como un niño perdido,
he de tejer, con hebras de arrullos enredados,
quieto rincón de abrigo.

Aprenderé a mirar con ojos de vidente
las cosas y los signos;
y sabré descubrir, en cada acción, la causa
y el humano sentido.

La flecha de mi anhelo romperá la tiniebla
sin perder su destino;
y la red de mi ensueño ha de alcanzar distantes
luceros sorprendidos.

Ni angustias ni temores ceñirán en mi carne
cadenas de dominio,
porque tiene mi impulso la fuerza arrebatada
del torrente crecido.

Seré palabra clara que reza y que bendice,
y sollozo y suspiro;
y en el dolor rebelde y múltiple del hombre
lamento retorcido.

Y cuando en la belleza de mi canción redonda
no falte ni un sonido,
la soltaré en el aire… Y escogeré, callada,
los rumbos del olvido.

Canción redonda, 1937.





La poeta salvadoreña Carmen Brannon Vega, más conocida como Claudia Lars (1899-1974)

viernes

Carolina Pellejero(Argentina, 1977)

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tuve un sueño:
en un bosque de pinos y gramíneas
saltaban conejos blancos,
y uno negro
entre
las plantitas
diente de león
se comían todas las flores
las achicorias
la gramilla
me llenaba de tristeza verlos
arrasando con todo
eran una tormenta
voraz
yo trataba de pensar
rápido!
una solución
seducirlos con otras plantas, distraerlos
pero nada
el conejo negro vino hacia mi
con flores de alfalfa y ofrendas
luminosas
los otros
conejos, se fueron
satisfechos
así dejaron
este desierto



Carolina Pellejero nació en Mayor Buratovich, en 1977. Es un pequeño pueblo, en el sur de la provincia de Buenos Aires. Ha fundado allí Un Vagón Hermoso, un proyecto social que recupera dos vagones abandonados y los utiliza como espacio de arte y pequeña editorial. www.unvagonhermoso.blogspot.com
Participó de la beca Antorchas de Poesía en Bahía Blanca con Arturo Carrera y D.G Helder, organizada por el Proyecto Vox.
Ha editado tres libros de poesía "Km779" (VOX, 2000), "No todo lo floreado es surfer" (Ediciones de la Casa de la Poesía, 2002) y Rural (Viajo, 2005). Es parte de la selección "Poetas Argentinas 1960 - 1980" (Ediciones del Dock).
Colabora con distintos proyectos y ediciones: Vox (Bahía Blanca), Otso (Buenos Aires) y Viajo (Médanos).

lunes

Marianne Toussaint( México, 1958).

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Provincias de la noche



Qué soledad la presencia de una hoguera
en el agua.
Sol caído
irrumpe en lo profundo.

El relámpago rasga una costura
en la oscuridad del ojo
llamea el espejo profundo de la retina.
Dicen las claves del cielo:
Toda ceguera es una momentánea comunión.



Poeta y ensayista. LIBROS DE POESÍA: Esta cuchilla móvil (1982), Un viento funde el paisaje (1987), Murallas (1996) y El paisaje era la casa (1997).

jueves

Ecilpse de luna

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Verónica Condomí(Argentina) Eclipse de luna

Luna mojada que viaja
Luna que viaja mojada
Calma las aguas del alma
Alma en el agua que pasa

Luna mojada en el agua
Alma en el agua que viaja
Calma las aguas del alma
Calma en el agua que pasa

Luna que sabe la verdad
Llévate la maldad, llevala.
Luna que sabe la verdad
Dejanos nada más, la calma.
Luna que sabe la verdad
Llévate la maldad, llevala.
Luna que sabe la verdad
Dejanos nada más
Nuestra esperanza.
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