junio 30, 2007

Nélida Salvador *Argentina


Inmovilidad del invierno

Bajo la superficie
del viento
se vislumbran
vagas distancias,
ráfagas dispersas
entre soles
y cielos discordantes.
Dura atmósfera
-vibrando siempre
como un látigo-
donde crecen palabras
que ya no pueden volver
ni detenerse.
Fragmentos últimos
de lo desconocido
que surgen bruscamente
y a veces arden
con llama azul
en la inmovilidad
del invierno”.

De plantas y espejismos,
de Nélida Salvador(Ed.Vinciguerra)

junio 27, 2007

SOLEDAD FARIÑA (Chile,1943)

"amanecer" YOSHIRO TACHIBANA

Salgo loba a la calle corro
por la calle elevando remolinos
de polvo así no me ven

Abro puertas fauces llaves
dejo las llaves abiertas
las puertas abro las fauces
elevando remolinos de polvo

Así no Me ven Agazapada
a tu espalda hundiéndote los dedos

dónde llamar agoté las fichas
no hay más fichas no hay más números
dónde llamar

Nació en Antofagasta. Ha publicado El primer libro (1985), Albricia (1988) y En amarillo oscuro (1994)

junio 24, 2007

Maria Santos *Argentina-Cordoba,1983.


Te voy a quitar la hegemonía de pensamiento recurrente.
Y te prometo que, además, te voy a quitar todo.

Pero antes tengo ganas de rascarme la espalda hasta que me arda.

Porque soy cansancio-consecuencia de siestas inquietas,
Soy ansieta y su saciedad tomando té-tras-otro.
Soy digestión de un -práctico- almuerzo en lata.
Soy proteínas y grasas saturadas, hoy,
y soy antojo de frutillas ácidas para manchar sábanas.

Estoy hartazgo de estas tortas,
de esta vista sin anteojos.
De esta vista sin panorama.
De este desahogo sin vómito.

De esta estaca mal clavada.
De este cuenco sin ambrosía.
Y puesto que soy olímpica,
mi justicia es arbitraria.


Nací el 11 de febrero de 1983 en Córdoba. De carácter errante y propensa a las letras, condensé ambos aspectos incursionando en tres matices de la misma carrera.
De chiquita me gustaba escribir, aunque en aquel entonces narraba meticulosamente hasta llegar a la inconclusión -para que se identifique conmigo, figúrese usted, por favor, a alguien parado en puntas de pie pisando el borde filosísimo de un acantilado-.
De más chiquita, me gusta la poesía porque es un juego, una huelga y un medio masivo de incomprensión.

junio 21, 2007

Invierno


Mi mano cuece enjambres, abas,
cuece pociones mágicas para la aurora,
excita a los pordioceros y a las hadas hermosas,
mi mano desnuda drogas,
pelvis consumida en la lactosa noche
estrellas palpitan este encuentro que parece cerrado
pero nos encuentra a
todos conociendo
la poción, el verso, la excitación, el secreto

PD: Te doy un soplo para el calor: Té de cedrón, romero, marcela, limón y azúcar.
o Chocolate caliente y/o alcoholes mágicos como grapamiel, o whisky.
Aroma, si es posible flores como las rosas, plantas como el cedrón y la menta son muy fieles a nuestra nariz, y su frescura ah...deliciosa.
los otros secretos, bueno, imaginensé cuales son las mejores sustancias.
té de floripón, es mágico,
alucinógenos bienvenidos.
El invierno es posible así, en esta tierra.


Sofia* Uruguay-Montevideo,1987

junio 19, 2007

Francoise Roy *Canadá- México.


El péndulo olvidado en otro poema

Que péndulo, que mutua oscuridad, que tocarme con tus ojo, dice un poema que escribí. Pero ahora que sueño, no sé de qué péndulo se trata. En cuanto escribo, la pleamar amnésica llega a mi litoral y me arroja ácido en la garganta. Tal vez el péndulo sea la presencia de vida en un cadáver, o del atardecer en la luna. Tal vez radique en que todo se desdobla y mueve con la mano su propio anverso. Tal vez la mutua oscuridad sea el cadáver que te sale del intestino y te duerme en los libros, la noche Uno de nuestra cama. Tal vez el tocarme con tus ojos sea oscilar en tu luz que encierra un velo.
Tú no te desdobles, enciérrate en mi regazo con cuarenta y nueve sentimientos, y de grado en grado, mi estuche se ha de cerrar como almeja sobre tu tacto. Y lenta la noche ha de arrojar sus halos, alzar sus estrellados velos, soltarnos desde la materia de sus asteroides esa sustancia antigua de las primeras ideas de Dios: una alcoba atestada de sentidos fuera de los cincos conocidos, violentamente amada como en las horas pardas del amor, tan quebradizo que de ahí nos saldrá una casa, una imagen pendular de lo que tu piel había dormido como el hipnotizador que despierta bestias inofensivas en el regazo.
Con o sin estuche, soy tan día en las siete veces siete noches de tus ojos.

(Tomado del libro inédito "Sueños en forma de laberinto")
traducido por A.S
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Le pendule oublié dans un autre poème

Quel pendule, quelle noirceur mutuelle, quel tentative de me toucher avec tes yeux! dit une poème que j'ai écrit. Mais maintenant que je fais des rêves, je ne sais plus de quel pendule il s'agit. Aussitôt que j'écris, la marée amnésique arrive à mon littoral et me jette de l'acide dans la gorge. Peut-être le pendule est-il la présence de vie dans un cadavre, tout ce qui est dépliable et fait bouger de la main son propre envers, et la noirceur mutuelle ce qui sort de tes intestins, dort dans tes livres, la nuit numéro un de notre lit, et me toucher de tes yeux signifie osciller dans ta lumière renfermant un voile.
Ne te dédouble pas, enferme-toi dans mon giron avec quarante-neuf sentiments, et de degré en degré, mon étui se refermera comme une moule au toucher de tes doigts. Et lente la nuit nous jettera ses halos, lèvera sur nous ses voiles étoilés, nous lâchera depuis la matière de ses astéroïdes cette substance ancienne des premières idées de Dieu: une chambre remplie de sens à part les cinq que l'on connaît, ah violemment aimée comme les heures brunes de l'amour, si friable que de là nous poussera une maison, une image pendulaire de ce que ta peau avait endormi comme l'hypnotiseur qui réveille des bêtes inoffensives sur nos genoux.
Avec où sans étui, je suis si jour dans les sept fois sept nuits de tes yeux.

junio 17, 2007

CONCEPCIÓN BERTONE(Argentina-Rosario,1947)


CABALLOS

................................. ............}...a mi padre Francisco Aversa,
.......en memoria

Yo sólo veía del caballo oscuro
el lucero de blanco pelo
que le dividía la frente, la crin
tusada por la parcial visión, por el hecho
de no tener más ojos
que para ver esa estrella. El
veía la majestuosa genealogía del pedigree,
el pelaje enjoyado por el "masaje", el
cuidado amoroso, antes y después
de la carrera, el paso airoso,
la apuesta de la corazonada, la gesta, y
lo que yo puedo ver ahora
en el remedo, la copia-ex profeso inexacta-
que queda en la memoria: el juego
por el juego, por la lúdica
vida, la vana gloria, la herida
siempre enconada del recuerdo. Mi padre.
Un pura sangre, un quemante resuello
de hazañas y rodadas,
un destello de hielo
en los claros ojos. Siempre será
ese modo lejano de amar. La luna,
en un eclipse total, esta noche
que la tierra no la deja mirarse
en los ojos del sol, es fija
de ese amor que me entenebra.



Nació en Rosario en 1947. Publicó cuatro libros de poemas, De la piel hacia adentro, Ediciones del autor, 1973; El vuelo inmóvil, Ediciones La Cachimba, 1983; Citas, Ediciones bajo la luna, 1993; Aria Da Capo, Ediciones del Dock y Revista La Guacha, 2006. Realizó Las Cuarenta, antología que reúne a tres generaciones de poetas mujeres vivas, de la provincia de Santa fe, que pronto será publicada. Su poesía está antologada en el país y en el exterior, y traducida a varios idiomas.

junio 16, 2007

Marosa di Giorgio(Uruguay, 1932-2004)


Mi alma

Mi alma es un vampiro grueso, granate, aterciopelado. Se alimenta de muchas especies y de sólo una. La busca en la noche, la encuentra, y se la bebe, gota a gota, rubí por rubí. Mi alma tiene miedo y tiene audacia. Es una muñeca grande, con rizos, vestido celeste.Un picaflor le trabaja el sexo.Ella brama y llora.Y el pájaro no se detiene.

De La flor de Lis (El Cuenco de Plata)

nacia en Salto un 16 de Junio...

junio 12, 2007

Mori Ponsowy(Argentina)


ADN


El niño nunca ha visto dormir a su padre
pero duerme en la misma posición incómoda que él,
apoyado en un costado, los brazos estirados para atrás,
las manos entrelazadas, como un faquir.

Empeñado en armar un rompecabezas de ocho piezas
los ruidos que hace son los mismos que escuché hace años
cada vez que su padre destemplado intentaba arreglar
el inodoro, la pileta o el acuario del ajolote, en vano.

Lo recuerdo sentado en el piso de la casa que hicimos juntos
mirando el cielo de la mañana sin parpadear,
o acostado en la cama, adheridos los ojos a una pared,
como si ahí habitara el fantasma que lo visitó una vez.

Quería tener un hijo, le dije, para tenerlo a él dos veces,
para sentirlo crecer de mí, dentro de mí, para tener otra versión
del hombre amado, indefenso sobre mi pecho.

Al fin su estirpe ocurrió en mí, multiplicando
células infinitas, repitiendo patrones,
cayendo en uno o dos errores imprevisibles,
modificando los acentos de mi alma sin permiso,
reemplazando un decorado austero
por tiras bordadas, pañales, noches en vela.

Ahora, veo a mi niño poner interminablemente
un dinosaurio plástico tras otro, y recuerdo a su padre
cuando decía que encolumnar soldaditos de plomo
era de todos los juegos de infancia su preferido.

Y me pregunto si las extravagantes posiciones de dormir,
la obsesión con las filas y esa extraña afinidad por los anfibios,
son cosas que su ADN transmitió a mi hijo,
o si no son las leyes hereditarias, sino Dios
haciendo esto por mí: que el niño sea como su padre
para que, así, él aún esté conmigo.

perteneciente a "Enemigos afuera"

Mori Ponsowy es autora de “Enemigos Afuera” (poemas, Ediciones del Copista, Argentina, 2001, Primer Premio Nacional Iniciación de la Secretaría de Cultura de la Nación y Mención de Honor del Fondo Nacional de las Artes) y de “Los colores de Inmaculada” (novela, El Brocense, España, 2006, Premio de Novela de la Diputación de Cáceres).
Ha traducido a las poetas norteamericanas Sharon Olds (“El Padre”, Bartleby Editores, España, 2004) y Marie Howe (“Lo que hacen los vivos”, Editorial Luna Nueva, Venezuela, 2004).

junio 10, 2007

Ana Cristina Cesar(BRASIL,Junio 2, 1952 - Octubre 29, 1983)



Psicografía


También yo salgo sin rumbo
y procuro una síntesis en las demoras
cazo obsesiones con fría temperancia y digo
de corazón: no supe y digo
de la palabra: no digo (todavía no puedo creer
en la vida) y demito el verso como quien saluda
y vivo como quien despide la rabia de haber visto



del libro Álbum de retazos. Antología crítica bilingüe, Corregidor.


Ana Cristina César nació en Río de Janeiro el 2 de junio de 1952, y murió en esa misma ciudad el 29 de octubre de 1983. Fue licenciada en letras, periodista y lingüista especializada en inglés. Como traductora, estudió en Inglaterra, donde se graduó como Master of Arts (M. A.), en el área de Teoría y Práctica de Literatura y Traducción Literaria. Tradujo al portugués con especial felicidad textos de Katherine Mansfield y de Emily Dickinson. En el año 1978 publicó Escenas de abril y Correspondencia completa. E 1980, se editó en Inglaterra su obra Guantes de gamuza, y en Río de Janeiro, en 1982, apareció A tus pies, cuya segunda edición se presentó en 1983. En el año 1985 la Editora Brasiliense publicó Inéditos y dispersos, recopilación póstuma de su obra realizada por sus padres, Waldo y María Luiza Cesar, y por el poeta Armando Freitas Filho. Ana Cristina Cesar nació en Rio de Janeiro en 1952 y murió en 1983. Este libro reúne gran parte de su obra poética traducida por primera vez al castellano.

*Guantes de Gamuza y otros poemas,de Ana Cristina Cesar. Edit.Bajo la luna,Bs As. Versión bilingüe portugués - castellano. Selección, traducción y notas:Teresa Arijón, Sandra Almeida

junio 07, 2007

Irizelma Robles Álvarez(Puerto Rico,1973)


Mal pacífico


A los tercios de mañana,
a un tercio de llegar a mañana

Me soplo un buenos días
Me soplo al oído un feliz viaje
Me soplo de camino el desayuno:
bocanadas de paisaje, este bufete servido de aire y espuma

me soplo un buen comienzo
a los aires terciarios de esta mañana
le soplo una cometa, un pájaro, otoño no hay, pero
brisas de junio y julio encarecidas, lluvias de marzo
entonadas por elis regina

una mujer me soplo
por qué no
esta mañana de tercios respiro mujer
de cantos y días felices
cantos, eso

2.
soplo letal, abrid los caminos
soplo lento, abrid de par en par las puertas
soplo en el pastizal
que se abran los secretos de la herbolaria
que guise orquídeas y tormentas
para sanar a tantos heridos
a tantas heridas
como vuelan en el aire

3.
siento ahora como soy capaz de recordar
o como soy capaz de vivir en el recuerdo
del resoplido
en un revolver el soplo y destilarlo
pasarlo a vara con la caña
darle molienda a su raíz
y anudar, hacer nudos
con mi pelo mudo y mulato
con mi cuerpo desnudo y contiguo
mulo
mulato
me siento como cuando antes
del soplo
¿fue de vida o de muerte?
tal vez no recuerdo la pregunta
los resoplidos no duran tanto
pero recuerdo
como me acuerdo
mudada de esencia en el vendaval

4.
y de aceites herida, salada, malpasada
como comer sin agua, en Martinica o Aruba
o tragar agua de mar por beneficio del naufragio
aventurarse a eso, sobrevivir
como ser eso, una sobreviviente
malpasada por el agua de sal
salada y de aceites vencida
venida a menos antes que la sábila comienza la caricia
se presta a la caricia y a carcajadas arroja el desengaño
sobrevivir a punta de aires en la borda
de aires nudos en la proa
de mal aire sazonados

5.
los soplidos que me llevan a la intemperie, que dan conmigo encallada y más callada en el inicio de la roca, roca arriba la sed es prisa, la orina me atormenta, los erizos las minas debajo de mis pies, soy toda prisa

6.
me siguen los esclavos
las cimarronas
una gitana perdida entre tanto barco
en tanto camino mal cogido
entre tanta amenaza
me siguen en las curvas, de bajada, en los mangles, las abejas, los dinteles
me siguen clavado el culo en una roca
quieta, enterrada de arena, pedazo de arena ya
me siguen por presente
por pasado me siguieron
porque seré su perfume de amapolas

que mi jabón del diario sea una fruta
escógela tú
que mi soledad no se aflija si es de árboles frutales
si es delicia del tronco y la raíz
que mi cuerpo no desdiga a la fruta señalada
por ti
que si fue parcha o papaya
huela toda yo enfundada en pólem
huela toda yo como si abeja fuera en la flor metida
y que en esta flor quepa todo
que mi jugo se desborde
hasta que sea reconocida en mi olor
por ti

Seré su perfume de amapolas

Venceré de mis pies las ámpulas
Me amaré en sus callos
No cejaré ante la impronta de su rutina
Ni por barco
Ni por avión
Me quedaré tuerta en la caída
Ni vizca cejaré
Ni molida dejaré de pisar
Ni loca, ni loca me retiro de la vida
Aunque esta vida
Carajoo
Sea una ciénaga de siglos

Habrá sido por siglos una ciénaga la vida?
Habré sido de los siglos la volátil

la perfumada?

Seré su perfume de amapolas, la única perfumada en su ciénaga de años.

Irizelma Robles nació en Puerto Rico, en el 1973. Participó en el colectivo de poesía joven En la Mirilla a cargo de la poeta Mayra Santos Febres. De la generación del 90 de poetas puertorriqueños, ha publicado en varios periódicos y revistas de la Isla, entre las que destaca la antología Mal(h)abar, publicado en el periódico universitario Diálogo. Ha leído poesía en México y Puerto Rico. Actualmente, colabora en el V Encuentro Internacional de Escritoras a celebrarse en San Juan de Puerto Rico. Tiene un primer libro inédito, De Pez Ida.

junio 06, 2007

Cuqui (Cordoba,1977)


21

Dominada por un hombre que la sigue penetrando para aliviarse él sin una mínima caricia, otra vez embarazada, otra vez teniendo que aguantar todo, entonces va y se arriesga con un aborto.

La señora R. También se escapó del marido, todo bien en secreto y fue a una clínica con una de sus hijas a hacerse una lipo.

22

¿Una mujer embarazada por violación debe abortar?
Los pulpos se reproducen por violación.
Son todos asuntos naturales.
Matar también, por supuesto.

De “A mi me picó una araña" (Eloísa Cartonera,2005)



Poesía: “Cuando explota un globo” (mención en el concurso Siesta 1999; Ed. del Boulevard 1999), “D.I.F.M.M.” (mención concurso Diario de poesía – VOX 2000), “Lavados vaginales” (VOX, 2003), “5 singles literarios”, “Enmoñada”, “Naranja verde amarillo/naranja verde rojo” (Ed. Huacala Capirote, 2002), “Singlista” (Fundación el Cíclope, 2005), “A mí me picó una araña” (Eloísa Cartonera, 2005).

Narrativa: “Masturbación” (E. Cartonera, 2005).
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junio 05, 2007

Florencia Abbate (Argentina, 1976)


(...)
IV

merodeo alrededor de una foto

el cielo se curva y me suelta
sobre un cráter
ese mirador donde la luz estalla
y la luna nos envuelve en el abrazo
de un solo destello

a espaldas del mundo que nunca
gira menos miserablemente
y vuelvo a sentirme muy feliz incluso
si te amo a la distancia…

cuando no se distingue el horizonte
y te oigo a través caracoles
practico zambullidas por abajo
de las olas más brillantes

artilugio entre gaviotas volando
para encontrarse
garabateo las palabras mar y fuego
sobre el blanco de la hoja
hasta que ya no tenga punta el lápiz.

(...)
IX

mientras tu alma recorre la pared
a través de la hiedra

esta noche de otoño, mansa
flota como un alga y espera
ese vértigo fijo del sol

la cadencia de aquel atardecer
en variaciones de una filigrana
enigmas trasparentes

ajada pero sin sonar a roto
ninguna melodía más que esa
reaparece, por la isla de náufragos..

¿podemos aún ser la espuma
y darnos otro mundo a ritmo
de pulsaciones?

que los granos de arena nos dejen
con un instante, y otro, y otro
en la miel de un ahora propicio
y dulce cada vez.


X

elegía de dolidas notas breves
cuando vimos despuntar el alba
a través de tu ventana

la hierba consiente la fuga
y se abre a nuestros pasos

nos tomamos las manos un instante
aventurado, definitivo

ese eterno verano pendiendo
del hilo invisible

“el acto claro en el momento claro…”

no se sabrá como pasó

sólo un lirio en un jarrón de vidrio
a lo largo de la distraída ribera de enero

invariable desde entonces.

(de La rivera musical )


Nacío en Buenos Aires en 1976.Publicaciones: Puntos de Fuga (Tantalia, 1996), El, ella, ¿ella? -apuntes sobre transexualidad masculina- (Perfil, 1998), Los transparentes (Libros del Rojas, 2000), Deleuze para principiantes (Era Naciente, 2001), Shhh. lamentables documentos (Tantalia, 2001), Literatura latinoamericana para principiantes (Era Naciente, 2003), la novela El grito (Emecé, 2004), Las siete maravillas del mundo (Estrada, 2006) y la antología narrativa joven Una terraza propia (Norma, 2006).

junio 03, 2007

Emma Posada( El Salvador,1912-1997)

Gato negro


Alma de duende en cuerpo de sombra. Enjoyada la cabeza, el espinazo interrogante, el paso de seda.
Las campanas desbordan sus doce vinos. Luna en los tejados. Brisa en las ramas deshojantes. La pedrería de los ojos de gato se abrillanta. Espera… La bruja de la escoba, andrajosa y hambrienta no ha de venir ahora; se durmió de cansancio en el campanario del pueblo.
La desesperación en el lomo del gato forma un arco y lanza la flecha de un maullido. Un signo lúgubre se alarga en el silencio.
Gato negro, embriagado de luna. Gato negro, bohemio de los tejados; eco del infierno, silueta de un pecado. Gato negro: seda, sombra y pedrería.



Noche mendiga

En los telares eternos, las brujas tejen fantasmas para estas noches de invierno. La geometría gris de la tristeza descuelga un arco trágico sobre el lomo del tiempo. // Madre Miseria ríe, piruetea y danza en el circo de las desgracias; en las callejuelas mendigas, los perros hambrientos aúllan hasta hacer rodar sobre las sombras los aros fríos del silencio… //
Luna medio apagada, lluvia fina y nerviosa. La ciudad mendiga duerme cubierta con sus harapos. Madre Miseria ronda… y un perro triste lame la luna enferma.




Aunque la mayoría de sus textos aparecieron en varias revistas y periódicos en 1930, cuando la autora contaba con 17 años de edad, su único libro fue publicado en 1935, precisamente bajo el título de “Poemas en prosa”. Esa edición original sólo contenía doce poemas; una edición posterior publicada en 1965 por la Dirección de Publicaciones e Impresos incluyó tres poemas más, y aún así no es posible hablar de una escritora con una obra. Pero a pesar de su paso fugaz por las letras salvadoreñas, la influencia de su poesía no puede ser menospreciada. Un enamorado Miguel Ángel Espino escribió el prólogo al breve libro y Claudia Lars la incluyó en su clásica antología de poesía salvadoreña publicada en la revista Cultura (No. 54, San Salvador, diciembre, 1969).
En realidad, sólo un puñado de los textos de Posada son rescatables: “Desolación”, “Noche mendiga”, “Gato negro” y “Caracol”. ¿Por qué son tan importantes estos cuatro poemas? Las vanguardias llegaron tardíamente a El Salvador. Y la poesía en prosa, aunque tenía algunos practicantes —entre los que sobresalen Julio Enrique Ávila y Alberto Masferrer—, solía limitarse a describir paisajes o situaciones con un tono poético. Posada, en cambio, introduce a nuestras tierras la escritura surrealista, que se distingue en este caso porque las imágenes actúan y ejercen la acción, como en el hipnótico cuadro onírico. En sus mejores textos, en cambio, Posada abandona resueltamente la metáfora, de hecho, todas las expectativas de la poesía de su tiempo, para introducir imágenes que no intentan describir la realidad exterior; al contrario, Posada busca recrear cómo percibió una experiencia interior intensa en un momento dado por medio de imágenes insólitas: “cuerpo de sombra”, “espinazo interrogante”, “la flecha de un aullido”, “geometría gris de la tristeza”, “aros fríos del silencio”. Aunque ahora parezca extraño admitirlo, en El Salvador el verdadero albor de la vanguardia llegó, accidentalmente, con los poemas entusiastas de una adolescente.


Emma Posada en Palabra virtual




junio 02, 2007

María Cristina Grassi Aguirre*Venezuela


Pulsares

I

Abolir de una cachetada el cigarrillo
que cuelga orgulloso de tu labio
-pensé-
No eras tú. ¿Lo oyes? No era yo
ni mi nombre repartido en tu diafragma
el que llamabas
entrecortando los suspiros
con mi boca llenándote el oído de propuestas
indecentes, y yo, perdida
totalmente enamorada de tu pelo
y tú, con tu sensibilidad limpia,
propia de una abeja que podía guardar
todos sus secretos y sus dones en mi flor
picoteabas
picoteabas
tan solo picoteabas

II

Oh, Dios. No eras tú
ni tampoco yo la rosa encendida.
Que salvajes, que deslices
que canto imaginario ni que nada
poetas haciendo el amor
sometidos por el encanto
de un deseo de formas
viviendo en la luz de la noche
simples mujeres
simples hombres
y toda la gama de viceversas
todos se dejan querer
por amor
-por dolor-
por équis circunstancia
por debajo de un cielo amoroso
erguido sobre nuestras cabezas
con una delgada loza implacable
como una leve maldición
del cielo

III

El amor
-lo pensé-
colapsa la poesía
más dulcifica el
cantar



Es Venezolana. Actualmente tallerista del Celarg (Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos) en Caracas; ha realizado diferentes cursos literarios con dos de los ganadores del Juan Rulfo de Cuento: Salvador Garmendia y Eloi Yagüe. En Poesía, con Julieta León, Licenciada en Filosofía y Letras la UCV, y su grupo Los Tres Tristes Tigres, y en Letralia recientemente. En el mundo cibernético es más conocida como MCG. Ganadora del Concurso Poesía y Cuento de CANTV, durante los años 1988 y 1989. Nació en Viña del Mar, Chile. Vive en Caracas desde hace 28 años.
Ma Cristina tiene un blog que vale la pena visitar:http://amorososdecadentes2.blogspot.com/

junio 01, 2007

Silvina Ocampo*(Bs AS, 1903-1994)



En la arena


Un día moriré de saber todo
lo que no me gustaba y hoy me gusta
o lo que me asustaba y no me asusta.
Un día moriré de cualquier modo,
quiero jugar por eso hoy a estar muerta,
sin ávidos gusanos y sin pena,
cubierta como fruta por la arena
en esta playa para mi desierta.
Nada preguntará mi afán inerte.
Veré tu faz mojada. Eres mi orilla
marítima con luz toda amarilla
sin el agudo miedo de perderte
entre los caracoles y la sal
donde estoy reclinada ya sin mal.



Obras
- Enumeración de la patria (poesía), Buenos Aires, Sur, 1942.
- Espacios métricos (poesía), Buenos Aires, Sur, 1942.
- Los sonetos del jardín (poesía), Buenos Aires, Sur, 1946.
- Poemas de amor desesperado (poesía), Buenos Aires, Sudamericana,1949.
- Los nombres (poesía), Buenos Aires, Emecé, 1953.
- Lo amargo por dulce (poesía), Buenos Aires, Emecé, 1962
- Amarillo celeste (poesía), Buenos Aires, Losada, 1972.
- Canto Escolar (cuentos infantiles),Buenos Aires, Fraterna, 1979.
- Arboles de Buenos Aires (poesía), Buenos Aires, Crea, 1979.
- Páginas de Silvina Ocampo, seleccionadas por la autora, prólogo de Enrique Pezzoni, Buenos Aires, Editorial Celtia, 1984.
- Breve Santoral (poesía), Buenos Aires, Ediciones de arte Gaglione, 1985.


*Recomendamos para leer el poema El Caballo Blanco que se encuentra en una selección del libro Poesía inédita y dispersa
http://www.clarin.com/suplementos/cultura/2001/05/27/u-00411.htm
y una entrevista a Silvina Ocampo