jueves

Zingonia Zingone (Costa Rica)

Pin It
EL ÁNGULO PERFECTO

Una mujer lleva el corazón madre,
y en él reside un hombre
del Valle Central.

Sigue siendo niño;
con su velocípedo
recorre las arterias
del gran bazar sensorial,
buscando el latido
medular
donde se funden su furor
y aquel gemido distante.

Una mujer lleva el corazón amante,
se levanta de la silla,
la mirada fija en el horizonte.
Podría ser el mediodía:
no tiene sombra
y su frente quema.

Quema el sol del Valle Central
donde el gallo aún dormita
y el hombre como tormento
en ella pulsa.

Pulsa el hambre de su mirada.
Mirada que la devora
y la devuelve
a un rincón vivido de Anatolia.

Una mujer escribe su mejor historia,
coloca su porvenir en el pico
de un ave migratoria
y busca en el viento
el ángulo perfecto
que levante mares
y cordilleras,
que torne en su vientre
a esa latitud de hombre,
y en universo, al mudo tálamo
del Valle Central.


Poeta bilingüe. Crece entre Italia y Costa Rica, se gradúa en ciencias económicas, labora por una década en el mundo de las finanzas en Italia y se muda a Nicaragua hasta el 2005, año de su retorno a Roma, donde ahora vive.Es miembro fundadora de AltreBraci, asociación cultural sin fines de lucro cuyo objetivo es la difusión de la poesía en la ciudad de Roma.
Máscara del delirio (Ediciones Perro Azul, 2006), Cosmo-agonía (Ediciones Perro Azul, 2007). Publicaciones de poesía italiano/español: Maschera del delirio (Lietocolle, 2008). Novela en italiano: Il velo (Elephanta Press, 2000).

lunes

Cristina Peri Rossi (Uruguay,1941)

Pin It
Nocturno urbano

Extraña civilización ésta
en la cual, a las dos de la mañana
de cualquier martes,
de cualquier jueves,
o domingo
dieciocho mil tipos y tipas
según los cálculos del ordenador
están enganchados a pasatiempos infantiles
("disponga las figuras en sus huecos respectivos"),
cincuenta y seis mil
a guerra de marcianitos,
ochenta mil a simulacros de fútbol,
en lugar de hacer el amor
digo hacer el amor, no digo follar,
atención, los de la Academia:
follar, follan los perros, los jabalíes,
las marsopas, las moscas, los elefantes
y los rinocerontes.

Extraña civilización ésta
en la cual, a las dos de la mañana
de cualquier martes,
de cualquier jueves,
o domingo
cientos de miles de personas
están circulando por la red
con mensajes abreviados
en lugar de tocarse,
mamarse, lamerse, acariciarse.

Como un regreso a la infancia.
Lugar que quizás nunca abandonaron.

domingo

Ana Arzoumanian(Argentina, 1962)

Pin It

Ahí donde me invitás no es una fábrica. Tu baño no dice: mujeres-
hombres. No hay un pozo sobre el piso. Entrás sólo  vos; porque no hay
nadie más; porque es una casa, o se parece a una casa. Te sigo. Me quedo
detrás de la puerta, porque en esta casa que se parece a una casa hay un
baño con una puerta. Abro. Y te veo ahí. Toda tu animalidad de pie
sosteniendo tu animalidad. Entro. No jugamos a los  niños: me mostrás te
muestro. No somos niños. Tomo tu sexo desbebiéndose entre los dedos.
Verte así, en lo más hombre, como meando paredes. Ahora lo tomás vos
con tus manos. Entonces me desespera. Tus manos en tu sexo piden mis
manos. Y yo, que por vientre tenía el sitio del vientre. Empiezo a tener
boca, manos; me siento y te lavo lamiéndote, como una gata.          




Sin clientes no hay trabajo.

         Hace rato que se la está acariciando. El roce incipiente sobre la tela
me dice que no hay tiempo. Se para al costado de mi cama con su miembro
afuera. En el espacio, las estrellas arden constantemente. Nosotros las
vemos centellear por el aire que rodea a la tierra. La luz, que no para con
nada, se desvía por las burbujas de aire frío, o caliente. Me doy vuelta, sus
manos buscan las dos porciones carnosas situadas debajo de mi espalda,
encima de los muslos. Eso que si fuera un animal estaría debajo de lo que
se llama lomo. Las estrellas son redondas, las dibujamos con extremos
puntiagudos porque es así como las vemos desde la tierra. Cae dentro de
mí. Billones de años más tarde, aplasta su materia. Lo que queda se
precipita hacia un lugar de donde la luz ya no puede escapar. La estrella
arde toda su vida. Cuando deja de arder, muere.

(...)

de Cuando todo acabe todo acabará (Ediciones Paradiso, 2008)

 Labios;  Grupo Editor Latinoamericano, Colección escritura de hoy, 1993, Buenos Aires.
• La universidad posmoderna; Grupo Editor Latinoamericano, Colección estudios políticos y sociales, 1994, Buenos Aires.
• Debajo de la piedra; Nuevohacer Grupo Editor Latinoamericano, Colección escritura de hoy, 1998, Buenos Aires.
• La mujer de ellos; Nuevohacer Grupo Editor Latinoamericano, Colección escritura de hoy, 2001, Buenos Aires.
• El ahogadero; Tsé- tsé, 2002, Buenos Aires.
• La granada; Tsé- tsé, 2003, Buenos Aires.
• Mía; Alción editora, 2004, Córdoba.
• Juana I; Alción editora, 2006, Córdoba.
• Cuando todo acabe todo acabará; Paradiso Ediciones, 2008, Buenos Aires.


miércoles

Norma Etcheverry (Argentina,1963)

Pin It


Tu cuerpo sobre la canoa
Endulzará las aguas
Viajarás al borde de la niña
De mis ojos
Que llorará
Sólo a veces
Esos días en que el viento
Levante la copa
De los álamos
Y brinde
Por lo que dejas a mi cuidado
Un rosal
Un techo sobre el que la lluvia
Se deslice
En las tardes de otoño
Y un retoño
Que sabrá
Remar aguas arriba
Y echar a volar
Tus cenizas
Darán cuenta
Qué tan lejos
Llegó
La historia en la que no
Creímos
Que sí.

aparecido en Los Santos inocentes,2008.

Norma Etcheverry nació en Ranchos, provincia de Buenos Aires, y reside en La Plata. Estudió Periodismo en la UNLP y cursó en Humanidades materias de literatura y filosofía. A fines de los 80 participó, entre otros, con E.Tomaz, Caso Rosendi, Rezzano, Patricia Coto, Carlos Ríos, Susana Dakuyaku, Ralveroni, de la Feria del Autor Inédito, un proyecto que llevó la poesía a la calle mediante la difusión de producciones artesanales en plazas y espacios públicos. Publicó "Máscaras del Tiempo" (1998) y "Aspaldiko" (2002), (Editorial Universitaria de La Plata). Colabora en la revista de poesía "El espiniyo", y publicaciones del interior. Produce Diagonalconverso , revistual breve que se distribuye periódicamente por correo electrónico. Ha participado en Talleres de escritura en la Casa de la Poesía de Buenos Aires (Coordinación: Alicia Genovese).





domingo

Marosa Di Giorgio (Uruguay,1932-2004)

Pin It


A veces, en el trecho de huerta que va desde el hogar
a la alcoba, se me aparecían los ángeles.
Alguno, quedaba allí de pie, en el aire, como un gallo
blanco -oh, su alarido-, como una llamarada de azucenas
blancas como la nieve o color rosa.
A veces, por los senderos de la huerta, algún ángel me
seguía casi rozándome; su sonrisa y su traje, cotidianos;
se parecía a algún pariente, a algún vecino (pero, aquel
plumaje gris, siniestro, cayéndole por la espalda
hasta los suelos...). Otros eran como mariposas negras
pintadas a la lámpara, a los techos, hasta que un día
se daban vuelta y les ardía el envés del ala, el pelo,
un número increíble.
Otros eran diminutos como moscas y violetas e iban
todo el día de aquí para allá y ésos no nos infundían miedo,
hasta les dejábamos un vasito de miel en el altar.

Los hongos nacen en silencio; algunos nacen en silencio;
otros, con un breve alarido, un leve trueno. Unos son
blancos, otros rosados, ése es gris y parece una paloma,
la estatua de una paloma; otros son dorados o morados.
Cada uno trae -yeso es lo terrible-- la inicial del muerto
de donde procede. Yo no me atrevo a devorarlos; esa carne
levísima es pariente nuestra.
Pero, aparece en la tarde el comprador de hongos y
empieza la siega. Mi madre da permiso. El elige como un
águila. Ese blanco como el azúcar, uno rosado, uno gris.
Mamá no se da cuenta de que vende a su raza.

De "Historial de las violetas"

viernes

Audre Lorde (EE UU,1934-1993)

Pin It

Quién dijo que era simple

Tiene tantas raíces el árbol de la rabia
que a veces las ramas se quiebran
antes de dar frutos.
Sentadas en Nedicks
las mujeres se reúnen antes de marchar
hablando de las problemáticas muchachas
que contratan para quedar libres.
Un empleado casi blanco posterga
a un hermano que espera para atenderlas primero
y las damas no advierten ni rechazan
los placeres más sutiles de su esclavitud.
Pero yo que estoy limitada por mi espejo
además de por mi cama
veo causas en el color
además de en el sexo
y me siento aquí preguntándome
cuál de mis yo sobrevivirá
a todas estas liberaciones.


Who said it was simple

There are so many roots to the tree of anger
that sometimes the branches shatter
before they bear.
Sitting in Nedicks
the women rally before they march
discussing the problematic girls
they hire to make them free.
An almost white counterman passes
a waiting brother to serve them first
and the ladies neither notice nor reject
the slighter pleasures of their slavery.
But I who am bound by my mirror
as well as my bed
see causes in color
as well as sex
and sit here wondering
which me will survive
all these liberations.


(Traducción de Joaquín Ibarburu )

Audre Lorde, poeta, ensayista y novelista, nació en Nueva York en 1934. "Woman" pertenece a su séptimo libro de poesía, The Black Unicorn, de 1978, del que Adrienne Rich dijo: "Audre Lorde se niega a circunscribirse a una única identidad simple. Escribe como mujer negra, como madre, como hija, como lesbiana, como feminista, como visionaria". A.L. murió en 1993.


Hoy se proyectará documental-en homenaje a Olga Orozco que moría el 15 de agosto de 1999.Casa de la Lectura (Lavalleja 924)

Pin It

El espacio de la infancia y el gusto del pueblo natal donde siguen rondando las mágicas palabras de Olga Orozco son motivo de un documental y de un intenso anecdotario que hoy, cuando se cumple otro aniversario de su muerte, se despliegan como homenaje en la Casa de la lectura.

Por Verónica Engler
“Había una vez una casa (no) Había en un tiempo una casa (no) Había en varios tiempos varias casas que eran una sola casa. ¿Era realmente una casa o era un espejo fraguado por los tres tiempos de modo que cada uno era la consecuencia y el motivo del otro?”

A esa casa, que no era una, volvía y de ella se iba una y otra vez la poeta Olga Orozco, esa giganta de las letras argentinas que tuvo su punto de anclaje en Toay (en la provincia de La Pampa, a 11 kilómetros de Santa Rosa), un pueblo lleno de médanos y tamariscos y cardos rusos que ruedan con el soplo de un viento temerario, como en las películas del Far West. Ese lugar, en donde pasó los primeros ocho años de su vida, es el territorio prodigioso donde abreva buena parte de su escritura.
Las palabras de “Había una vez”, uno de los textos de La oscuridad es otro sol (su primer libro de narraciones), marcan el comienzo del documental homónimo sobre la infancia de Orozco que se proyectará hoy en Casa de la Lectura (Lavalleja 924) en homenaje a la poeta que moría hace justo nueve años, el 15 de agosto de 1999.
Extraña la situación en la que se encuentra la obra de esta escritora –ganadora del premio del Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo y considerada una de las voces más altas de la poesía nacional–, ya que sus libros se encuentran en su mayoría descatalogados o completamente agotados y sin reediciones a la vista.
La infancia de Olga en Toay, su familia, su casa, los personajes del pueblo y el paisaje signan su obra”, señala Juliana Rodríguez Poussif, una de las realizadoras del documental –junto a Albertina Sales y Silvio Tejada, los tres artistas pampeanos, como la propia Orozco–. “En toda su obra poética, su niñez está implícita y explícitamente evocada, contada, cantada, transcripta. Olga Orozco nunca dejó de ser esa niña”, explica la cineasta, ferviente admiradora de su comprovinciana.
El inicio del texto “Había una vez” está dado por la llegada de Olga a Toay, a esa casa, a esa familia, que será la suya. Es su propio nacimiento el que narra la poeta. “Todavía no sé hablar; cuando aprenda habré olvidado el camino por donde vine”, evoca el pasado, conjura el futuro. Luego vendrá la certeza de saberse una de las sobrevivientes, junto a sus dos hermanas –Laura y María de las Nieves, en sus carnaduras literarias–, de los seis vástagos de la familia: dos hermanitas muertas de pequeñas antes de su llegada y Emilio, que murió a los 19 años de tuberculosis. A ese hermano ido es al que le dedicará “Para Emilio en su cielo”, uno de los poemas que brillan en Desde lejos (1946), su primer libro.
Los relatos de Olga están escritos no desde una visión de su infancia sino desde un regreso desde el porvenir”, comenta el odontólogo Luvi Díaz Maison, amigo entrañable de los últimos años de la poeta, que se encargó amorosamente de embalar los más de cuatro mil libros que Orozco atesoraba en su departamento porteño para transportarlos luego de su muerte hasta la Casa de la Cultura de su pueblo natal.
Díaz Maison, al igual que Orozco, nació en Toay y siguió un periplo similar al de ella. Primero Bahía Blanca y luego Buenos Aires. En la capital ambos ingresaron en la universidad y la amistad que cultivarían en años venideros los acechaba todavía sin insinuarse. Esa “relación maravillosa”, como la describe el amigo memorioso, nació en 1994, cuando se reunieron en Toay durante los festejos del primer centenario del pueblo.
Pero la vida de Orozco estuvo ligada desde el principio a la de su futuro amigo. “Mi abuela Encarnación le había salvado la vida. La curó de un empacho cuando era muy chiquita”, cuenta sobre esa mujer grandiosa, capaz de exorcizar cualquier enfermedad, que aparece retratada en “Unas tijeras para unir”, también de La oscuridad es otro sol. “Encarnación siempre estaba muy presente, porque para Olga era como un refugio de todos los males. Ella decía que cuando tenía una encrucijada, que se sentía muy mal, la nombraba y todo se solucionaba.”
Díaz Maison tenía las llaves del departamento de la calle Arenales, en Barrio Norte, que Orozco le había ofrecido para evitar tener que bajar desde el noveno piso cada vez que su amigo venía o se iba de esas visitas placenteras que acostumbraba realizar cada fin de semana. Antes de partir hacia Banfield, apenas cerraba el portón del edificio, Díaz Maison escuchaba la voz de su amiga a través del portero eléctrico que le decía: “Luvi, que la virgen y tu abuela te acompañen”.
Cuenta Rodríguez Poussif que comenzó a relacionarse más fuertemente con la obra de Orozco en Barcelona, donde vivió algunos años antes de filmar el documental (2002-2003). Allí se sorprendió al ver que su comprovinciana era consideraba una inmensa poeta, con una obra inconmensurable en intensidad y profundidad. Por ese entonces, la autora de También la luz es un abismo y de Relámpagos de lo invisible no tenía muchos lectores en su tierra natal. “Era conocida en ámbitos muy específicos, pero no como una de nuestras poetas referenciales –recuerda Rodríguez Poussif–. Por ser considerada ‘metafísica’ y no telúrica, justamente, en estos mismos ámbitos, muchas veces no fue legitimada, sin entender que la obra de Olga Orozco es La Pampa, cuenta La Pampa”. Este hecho, a sus ojos injusto, sumado al enamoramiento incondicional que siente por la obra de Orozco, lanzaron a Rodríguez Poussif a la aventura cinematográfica de narrar los primeros años de la vida de la poeta, durante los cuales comenzó a urdirse ese entramado de imágenes y sensaciones singularísimas que cifraron su visión poética de la realidad, del mundo, de la vida y de la muerte.
Uno de los aspectos de Orozco que más cautivaron a la cineasta a la hora de encarar el proyecto documental fue “esa manera cíclica de ver la vida, su desafío constante al tiempo, la convivencia de todas sus edades en su presente, su capacidad lúdica, la vividez que tiene la niña que fue y la que sigue siendo”.
¿Habrá sido la poeta, como sugirió una de sus hermanas, producto de un primoroso huevo incubado por la enana del circo del pueblo en un árbol del jardín familiar? Horror sin igual le produjo esa hipótesis de origen espurio que suponía su llegada previa a la de sus padres que, ya adulta, resguardaría en unas piedritas (de los lugares de origen de ambos, de Sicilia la de él, de San Luis la de ella) que apretaría fuerte para atraer sus espíritus a la hora de escribir.
“La pequeña Lía (alter ego de Olga) va renovando hechos y vivencias –acota Diaz Maison–, encuentros del pasado colmados de asombro, de visiones, de asechanzas, de temores, de sucesos extraños, de magia y fantasía, donde el juego está siempre presente.”
Esta viajera del tiempo, de tanto en tanto, necesitaba aclarar: “Soy por lo que fui y fui por lo que soy”. Porque su infancia, decía, había crecido con ella.
Hoy a las 19 hs. se llevará a cabo el Homenaje a Olga Orozco (en el aniversario de su muerte) en la Casa de la Lectura, Lavalleja 924, Capital Federal, con entrada libre y gratuita. Se proyectará un recital que dio la poeta en vida y el documental sobre su infancia Había una vez, filmado en Toay (Santa Rosa) y Buenos Aires, con dirección, guión, fotografía y montaje de Juliana Rodríguez Pousiff. También habrá una performance teatral-poética Relámpagos de lo invisible, de y por la actriz Fabiana Rey, con dirección de Nora Lezano. Y finalmente hablarán sobre su obra Ivonne Bordelois, Luisa Peluffo, Miroslav Sheuba y Luvi Díaz Maison.
*nota publicada por Pág 12. suplemento Las 12 (15/8/08)

lunes

Gabriela Wiener (Lima,1975)

Pin It
Foto en blanco y negro

La niña que será mi madre
coge un rifle
y me apunta con cierta sonrisa
si esa niña fuera mi amiga
le pediría su arma de fuego
y ambas dispararíamos al aire
para alejar a los curiosos
del cielo caería un ganso dorado
conociendo a mi madre

lo llevaríamos en una camilla de guerra
corriendo sobre la hierba
de los panteones

poblados de involuntarias flores
y trataríamos de convencerlo de que está vivo
esto no se verá en la foto
pero hay un momento en que yo
le arranco un ala
la empuño corriendo en dirección del viento
y le muestro a mi madre
por primera vez

(algo que piensa que ella me enseñó a mí)

la equívoca intersección del vuelo y de la pérdida.


Periodista y poeta. Sus crónicas y reportajes pueden leerse en la revista peruana Etiqueta Negra, de la que es corresponsal en Barcelona. Además ha publicado en el Magazine de La Vanguardia, Suplemento Libros de El Periódico, Letras Libres, Lateral, Primera Línea, Club Cultura, Paula, Revista In de Lan (Chile), El Ajo, El Universal (México), Travesías (México), El Comercio (Perú), Semana (Colombia), entre otros. Es Licenciada en Lingüística y Literatura. Su blog: www.gabrielawiener.clubcultura.com. Como poeta guarda el libro inédito “Hechos en casa”, que publicará algún día la editorial Estruendo Mudo.

domingo

Eliana Pougy (Brasil, 1961)

Pin It
No, yo no te amo.


Porque cuando te pienso imagino tus ojos mirándome y tus manos en mis brazos. Después, me llevás a una esquina cualquiera, me agarras y la gente se besa en la boca. Gimo, me mordés el cuello y yo sonrío con los ojos cerrados. Me empujás contra la pared y yo te corro el pelo para verte la cara.. Me mirás con esa carita linda y decís que yo lo soy todo para vos y que no podés vivir sin mí. Y te digo que tardaste mucho y que no sabía que era la vida antes de que aparecieras. La gente se va descubriendo, nuestras manos se mueven por todas partes y nuestros cuerpos se encajan, así, perfectamente. La gente queda sin aliento y se miran como si el mundo fuera a acabar mañana y nunca más se fueran a ver. Me tomás la cara y me decis que nunca viste nada más lindo en tu vida. Yo te miro a los ojos y no digo nada, sólo lloro.

No, yo no te amo. Y eso, no es amor. Eso, baby, sólo existe en el cine.


Não, eu não te amo.

Porque quando eu penso em você seus olhos me olhando e suas mãos nos meus braços.

Depois, você me leva prum canto qualquer, me agarra e a gente se beija na boca.
Eu gemo, você me morde o pescoço e eu sorrio de olhos fechados.
Você me empurra contra a parede e eu puxo o seu cabelo pra ver o seu rosto.
Você me olha com essa carinha linda e diz que eu sou tudo pra você e que você não pode mais viver sem mim.
E eu digo que você demorou muito e eu não sabia o que era vida antes de você aparecer.
A gente vai se descobrindo, nossas mãos brincam por todo lado e nossos corpos se encaixam, assim, perfeitamente.
A gente fica sem ar e se olha como se o mundo fosse acabar amanhã e a gente nunca mais fosse se ver.
Você segura meu rosto e diz que nunca viu nada mais lindo na vida.
[ Eu te olho nos olhos e não digo nada, só choro.]
Não, eu não te amo. E isso, não é amor. Isso, baby, só existe no cinema



* traducción por Grupo Conestabocaenestemundo(2008)

Literatura contemporánea Brasileña.

sábado

Blanca Varela (Perú, 1926)

Pin It
(...)


querido mío
a pesar de eso
todo sigue igual
el cosquilleo filosófico después de la ducha
el café frío el cigarrillo amargo el Cieno Verde
en el Montecarlo
sigue apta para todos la vida perdurable
intacta la estupidez de las nubes
intacta la obscenidad de los geranios
intacta la vergüenza del ajo
los gorrioncitos cagándose divinamente en pleno cielo
de abril
Mandrake criando conejos en algún círculo
del infierno
y siempre la patita de cangrejo atrapada
en la trampa del ser
o del no ser
o de no quiero esto sino lo otro
tú sabes
esas cosas que nos suceden
y que deben olvidarse para que existan
verbigracia la mano con alas
y sin mano
la historia del canguro -aquella de la bolsa o la vida-
o la del capitán encerrado en la botella
para sIempre vacía
y el vientre vacío pero con alas
y sin vientre
tú sabes
la pasión la obsesión
la poesía la prosa
el sexo el éxito
o viceversa
el vacío congénito
el huevecillo moteado
entre millones y millones de huevecillos moteados
tú y yo
you and me
toi et moi
tea for two en la inmensidad del silencio
en el mar intemporal
en el horizonte de la historia
porque ácido ribonucleico somos
pero ácido ribonucleico enamorado siempre




de Monsieur Monod no sabe cantar (fragmento)



Carmen Boullosa. (México, 1954)

Pin It


El hilo olvida 


El hilo olvida,
pierde la memoria que le dicta la postura de sus hilazas y se descompone.
No sabe cómo curvarse para tener la forma del carrete.
El hilo se deshila y entra, indócil, como traspasando
el filo de un grueso cuchillo, en la sabana densa,
en las guías de las hojas del guayabo, en el tallo tranquilo
que se convierte en raíz sin subordinarse, silencioso
y tenaz hasta alcanzar la caña, hasta ser la húmeda tierra.
Pero no es de ti de quien debo hablar sino de la sorda persecución
que he proseguido hoy de mi oído a mi otro oído.
De oreja a oreja corro cuando llego más lejos.
La sorda persecución de la cólera.
Y tú duermes.
Descansas simulando agitar con tu respiración el viento.
De oreja a oreja corro;
nada puede detener mi marcha; nada la olvida.
Y no escucho la única palabra que podría detener este
silencio desflorado.
(Tú duermes.
Acaricias el borde de mi cuerpo,
simulando.)
De oreja a oreja.
Nada puede traspasar un silencio que de oreja a oreja
corre protegido por el pabellón vegetal de su sordera.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...