miércoles, marzo 07, 2012

Luna, Lua, lune, moon



 Foto de: Renata Trincheri (en Bolivia)





"Una silueta ha traspuesto
sigilosael marco pleno de la luname digo."
Rosario Quiroga de Urquieta(Bolivia)




"Quebrá la luna entre tus manos,
hacela pedazos
y úntate de su polvo fino y negro"
Gioconda Belli(Nicaragua)




"En el grafito de la noche
derrama ritmos el espacio,
un movimiento serpentina
recobra la imagen de los dioses,
mujeres en contubernio con la luna
ofrecen jadeos moribundos"
Maria Elena Solorzano(México)




"Me visto con el traje desnudo de mi piel
-ojos vidriosos-
-brazos abiertos-
no me atrevo a mirar, pero mi piel mira.
Bajo el estanque amarillo de la luna
antaño hubo un encuentro
-una doncella en su castillo
rodeada de alas que habitan en los bosques
pensaba en Byron
y se dejaba amar por un caballero
cubierto de siglos-
Sombras obstinadas acechan la inquebrantable noche."
Orietta Lozano(Colombia)




"La luna en el espejo de tocador
contempla (tal vez orgullosa
de sí misma, pero jamás se sonríe)
millones de millas
en la distancia y más allá del sueño,
o quizá duerma de día."
Elizabeth Bishop(EE.UU.)




"La luna ya era un plato de nieve.·"
Marosa Di Giorgio(Uruguay)




"Poco a poco la luna me conquista.
Sueño despierta con una guirnalda lunar.
El cielo entra a mi casa cada noche
cada noche me cruza con flechas el río.

Quiero un poncho del color de los caminos.
Quiero un poncho hecho de lana de la luna.
Un velo más de la cebolla menos un pétalo, un paso
sin huella.
(...)
Manda la luna: abro la mano, pasto de caballos, y está ella.
Me voy a echar a correr para que me persiga.·

Barbara Belloc(Argentina)


"La ruptura del círculo vicioso lleva a la infancia:
mi aro me hace hablar de juegos y de fuegos
en el ojo absoluto de lo súbito.
En el cuadro se yergue un susurro -nazco de nuevo
con la luna enlazada a la copa que mira."

Carlota Caulfield(Cuba)

viernes, marzo 02, 2012

Gema Santamaría ( Nicaragua 1979)


Tengo mas de cien razones para no amarte
y una sola sin razón para morir por ti

tengo todo mi equipaje y, sin embargo, me siento desarropada y con la soledad revuelta.

soy una gitana que ha extraviado su bola de cristal y su carruaje.
todos los relámpagos sobre este viaje solitario.

aquí estoy de nuevo, con el alma deshilada y el corazón hecho una cáscara de sangre.
tengo mis zapatos andaderos, unos pantalones sucios
y un abrigo que no reúne los botones suficientes para cubrirme de este frío.

he dejado atrás mis verdaderas pertenencias : el sobresalto de mi pecho, la pasión a tientas de mis dedos y unas cuantas, encarecidas certezas.

es otra la mujer que regresa, amarilla y cabizbaja. con las costuras de la piel mirando hacia fuera, como deben llevarse las prendas para no atraer malos presagios.

tengo toda la tristeza reunida en estos ojos ciegos y severos, como mamíferos de agua dulce. todas tus batallas y tus muertes bañándome en la sábana púrpura donde se reinventan los milagros de las iglesias.

tengo todo mi equipaje y, sin embargo, no logro volver a esa mujer sedimentaria que abre sus ojos en la página segunda del pasaporte. es otra mujer la que regresa; tijereteada, devuelta en un rompecabezas.

sin ti he perdido mi centro y he olvidado para siempre mi periferia.


más poemas de Gema Santamaría

jueves, marzo 01, 2012

Paola Ferrari( Argentina,1972)


Me escondo debajo de la mesa
no quiero escuchar
más
esas noticias
tengo miedo
mucho
mucho miedo


en el colegio
simulacro de bombardeo
desplaza tablitas azules
me imagino acurrucada
debajo de los bancos
las manos sobre los oídos
la falta de sonido hace las cosas más fáciles


florcitas azules alineadas
sin poder pronunciar
trinitrotolueno
inocentes nomeolvides
cantando sentadas con techo pupitre


islas mariposa
en primaria geografía
que no ubica bien
lineal
aborto de catorce semanas
y después
versión bilingüe
en cómodos fascículos semanales con lámina doble




¡DESPLEGAR!


Ia 58 Pucará
Gurkhas
Scots Guards
Sea King
Sea Cat




TIC TAC


del rosario matinal
las perlitas caen
una por una
orificios en el agua
se hunden
agua verde que se balancea
en mí
bañera
¿Esto es normal?
fuerzas de fricción
provocan sismos
liberan pasiones
presiones pulsiones
y diversiones inversiones


¿A qué querés jugar?
malabares
piruetas y acrobacias
de la infantil guerra
con soldaditos de plástico
que se deforman en el fuego
derretidos se consumen
no hay diferencia
dar en el blanco


¿Estás asustada?
oscuridad propicia la hora
entre sábanas del sueño
que no duerme
apreto los párpados
llovizna de lucecitas
amarillas
no
mejor espero
con los ojos abiertos




en Balcón con cactus (Zorra poesía -2007).


Paola Ferrari nació en Buenos Aires en 1972. Es una artista performática y visual. Publicó El último deseo del emperador (La Prensa/1992), Diarios de Viaje 1 y 2 (Color Pastel Poesía/2004), Besos (Pistilo Poesía/2004), el libro objeto de prosa poética Infantilidades (diseño de Emidio Sorsaia/2005), Anónimos (Color Pastel Poesía/2005), Inéditos (Pistilo Poesía/2005), Aeroplano (PDD Ediciones Poesía/2005), Diarios de Viaje 3 (formó parte del encuentro Portunhol organizado por la FUNCEB/2005), Diario de Viaje 4 , 5 y Poemas de Amor (Color Pastel Poesía/2006), O Mapa (Amnesia Poesía Visual/2006), el libro de poesía Elementos (diseño de Laura Mazzini/2006), Cauchito de mis amores (Color Pastel Poesía Edición Especial/2007), el libro de artista y poesía Tlazoteotl (Ediciones Amnesia/2007) y Balcón con cactus (Zorra Poesía/2007). Por estos dos últimos trabajos ganó el premio al mérito Clamor Brzeska "poeta en edición" 2007 otorgado por Fernando García Delgado y Fernando Fazzolari (Vortice Argentina). En el año 2008 formó parte de la muestra Septiembre Amor (La caverna Espacio de Investigación de Arte Contemporáneo) con su libro Poemas de amor (Tocadesata Ediciones/2008).www.paolaferrari.com

Trinidad Baruf (Argentina,1984)

Tú número


Siempre marco
marco y pienso
qué fácil que es tu número
¿Por qué siempre, en todo momento, tu número me da ocupado?
Porque nadie quiere marcar un número complicado
Porque así, tú número es
la solución al stress de la vida moderna
Y todos lo marcan
Y todos se relajan
Tan fácil
¿Por qué tú número es tan fácil?
Tan fácil
¿Y yo?
¿Una inteligencia superior
que recuerda todos los números y el orden de los números a la perfección?
No,
soy un número
Soy la marca de tu número en mi dedo
que marca y ante la máquina, responde
pensé que por fin había olvidado tu número


Nació en Cipolletti en 1984, ahora vive en Buenos Aires

Louise Glück (EEUU, 1943)




inferno

¿Por qué te fuiste?

Emergí viva del fuego;
¿será posible?

¿Cuánto se perdió?

Nada se perdió: todo fue
aniquilado. La destrucción
resulta de la acción.

¿El fuego fue real?

Recuerdo, hace veinte años, la casa en llamas,
y a nosotros tratando de salvar lo que
podíamos.
Porcelana, cosas así. El humo acre,
cubriéndolo todo.

En mi sueño, yo erigía una pira funeraria.
Para mí, se entiende.
Pensé que había sufrido ya bastante.

Pensé que era el final para mi cuerpo: el
fuego parecía
un desenlace adecuado para el hambre;
eran la misma cosa.

¿Y, sin embargo, no moriste?

Fue un sueño; creí estar yendo a casa.
Recuerdo que me dije
no va a funcionar; recuerdo haber pensado
que mi alma era muy terca para morir.
Pensé, como la mayoría,
que alma y conciencia coincidían-

¿Por qué te fuiste?

Me desperté en otro mundo.
Así de simple.

¿Por qué te fuiste?

El mundo había cambiado. Por lo que vi,
caminé desde el fuego
hasta otro mundo-tal vez
a la morada de los muertos.
No el fin de la carencia sino la carencia
elevada a su máximo esplendor.
El misterio

Me convertí en un ser de luz.
Estaba sentada en un porche, en California,
rodeada de rosas carmesí; un cochecito
amarillo
pasó con un bebé que hacía burbujas
como un pez.

Yo estaba sentada en una hamaca
leyendo por enésima vez a Nero Wolfe;
en su misterio se puede descansar.
Reconozco al inocente: en parte he incorporado

el genio del maestro; en su mente sutil
el tiempo se mueve en dos direcciones:
hacia atrás,
del acto al motivo,
hacia adelante, a una justa solución.

Corazón audaz, nunca vuelvas a temblar:
la única sombra que hay es la de la palma
angosta
que no puede encerrarte en absoluto,
no como las sombras del Oriente.

Mi vida me condujo a muchos sitios,
oscuros, muchos de ellos.
Me llevó a pesar de mí,
empujándome de atrás,
de un mundo a otro, como
al bebé de las burbujas.
Y todo era arbitrario,
sin forma discernible.

La amenaza y la pregunta apasionadas,
la eterna pelea por lo justo,
fueron, sin duda, engañosas.

Y aún así, vi cosas sorprendentes.
Al final, me volví casi radiante;
llevaba mi libro a cuestas
como una estudiante ansiosa
que se aferra a misterios simples

para poder acallar en sí misma
las últimas imputaciones:

¿Quién eres y cuál es tu propósito?




Traducción de María Negroni.
Imagen: Brook Shaden.


¨Nadie se muere aquí.
Una criatura vela
envuelta entre sus plumas de ángel invulnerable
jugando con ayer convertido en mañana.
Vuelve a escarbar con un trozo de espejo los terrenos prohibidos,
la oscuridad sin nombre todavía,
para entregar a cada huésped la llave al rojo vivo que abrirá cualquier puerta hacia este lado,
una consigna de sobreviviente
y las semillas de su eternidad
-un áspero alimento con un sabor a sed que nunca cesa-.

Nadie se pierde aquí.¨


Olga Orozco. ¨En donde la memoria es una torre en llamas¨, frag.

Foto: Juan Travnik.
Cementerio argentino, Puerto Darwin.

Hoy se respira viento sur...

¨No comiste del loto del olvido
-el homérico privilegio de los dioses-,
porque sabías ya que quien olvida se convierte en objeto inanimado
-nada más que en resaca o en resto a la deriva-
al antojo del caprichoso mar de otras memorias.
Y así escarbaste un día en tu depósito de sombras congeladas
y volviste a anudar con tiernos ligamentos huesecitos dispersos¨.

Olga Orozco, fragm. poema VI. Cantos a Berenice.
Foto: Juan Travnik.
Goose Green, huella de impacto de avión.
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